Por:
Natalia Gaviria Gómez John Freddy Duitama Muñoz
Luis Alejandro Fletscher Bocanegra Esteban López Zapata
Profesores de la Universidad de Antioquia.
La UNESCO plantea como reto para las universidades, además de priorizar la excelencia académica y la investigación científica, ofrecer oportunidades de aprendizaje diversificadas, flexibles y accesibles. Esta entidad sugiere complementar los enfoques tradicionales con metodologías innovadoras, programas de capacitación práctica, certificaciones y cursos de diversa extensión. También promueve el desarrollar competencias técnicas, críticas y creativas en los aspirantes. Igualmente, destaca la relevancia de establecer mecanismos de garantía de la calidad y de asegurar esquemas de financiamiento que faciliten el acceso permanente a la educación.
La educación a nivel mundial ha experimentado transformaciones significativas: Algunas de las más importantes incluyen la digitalización, la educación en línea, la internacionalización de los programas, la movilidad de profesores y estudiantes y la colaboración entre instituciones de diferentes países. Asimismo, tecnologías como la Inteligencia Artificial ofrecen oportunidades para desarrollar estrategias que permitan personalizar el aprendizaje y mejorar la experiencia educativa, aunque presentan desafíos éticos y de implementación.
En América Latina y Colombia, la CEPAL subraya la necesidad de alinear los programas académicos con las demandas del sector productivo, promoviendo la innovación y la competitividad. Adicionalmente, resalta la importancia de incrementar la inversión en I+D+i para fortalecer la generación de conocimiento y el desarrollo tecnológico. La CEPAL recomienda diversificar las fuentes de financiamiento educativo, optimizar la asignación de recursos y asegurar la planificación a largo plazo. También enfatiza la importancia de incorporar de manera efectiva las nuevas tendencias educativas facilitadas por las tecnologías digitales.
En contraste con el aumento de aspirantes y matriculados en programas de maestría y doctorado a nivel nacional, en la Universidad de Antioquia ambas cifras han disminuido, a pesar de contar con programas de alta calidad enfocados en la investigación científica básica y aplicada. Sin abandonar estos tipos de programas, es necesario entonces diversificar las estrategias desarrolladas hasta el momento mediante las siguientes acciones: Definir áreas estratégicas en donde concentrar la oferta, lo que conlleva una revisión de la actual. Fortalecer la vinculación con el sector productivo, estableciendo alianzas con empresas para proyectos conjuntos, pasantías a su interior y financiamiento de investigaciones aplicadas. Promover las modalidades flexibles, las opciones híbridas o en línea para ampliar el acceso, especialmente en regiones remotas. Fortalecer la internacionalización de los programas, impulsar las dobles titulaciones con universidades extranjeras y atraer profesores visitantes o que trabajen como nómadas digitales. Impulsar iniciativas para mejorar tasas de graduación, flexibilizar los trámites de ingreso y buscar nuevas alternativas para la financiación de trabajos de grado.
Formación dual, una alternativa estratégica, que combina el aprendizaje teórico en las instituciones educativas con la formación práctica en las empresas. Se ha usado con éxito en países como Alemania, Suiza y Austria, especialmente para la formación tecnológica.
La formación dual permite a los estudiantes aplicar sus conocimientos en un entorno real, desarrollando habilidades prácticas que mejoran su empleabilidad. Las empresas, por su parte, se benefician al poder colaborar en la formación de profesionales altamente capacitados, al tiempo que tienen acceso a talento emergente que ya tiene experiencia en el contexto de su sector. Este modelo también puede incluir esquemas de financiación o becas proporcionadas por las empresas participantes, lo que facilita la formación y reduce los costos para los estudiantes.
De los 2.829 programas de maestría activos registrados en el SNIES, actualmente solo 3 se ofrecen mediante modalidad dual y ninguno de ellos pertenece a la UdeA; mientras que, para el caso de los 473 doctorados activos a nivel nacional, ninguno se oferta en esta modalidad.
Si bien es cierto que uno de los principales roles de la universidad es generar nuevo conocimiento, la colaboración con empresas no relega esta función a un segundo plano, por el contrario puede potenciar la Investigación aplicada y la Innovación. La consolidación de Medellín como distrito de ciencia y tecnología representa una oportunidad clave para fortalecerla. Los programas de posgrado podrían integrar experiencias prácticas en la industria como parte de su formación, para el desarrollo de sus tesis o en procesos de innovación. Áreas estratégicas como salud, energía y agroindustria, entre otras, pueden beneficiarse de este modelo. Aprovechar la formación dual y la colaboración universidad-empresa no solo fortalecerá la educación superior en Medellín, sino que consolidará su ecosistema de innovación, que puede llegar a ser un referente en América Latina en ciencia y tecnología.
Transformación digital y mayor aprovechamiento de plataformas tecnológicas. La disminución de la demanda en los programas de posgrado en la UdeA, contrasta con el auge de las plataformas digitales que ofrecen cursos, especializaciones y programas completos para diversas áreas. Por ejemplo, Coursera reporta un crecimiento vertiginoso, en el primer trimestre del año 2022 contaba con 107 millones de usuarios registrados y para el tercer trimestre del 2023 reportaba 136 millones de usuarios.
Las tecnologías digitales facilitan la educación en línea y han revolucionado la investigación con herramientas avanzadas de análisis de datos e inteligencia artificial. Muchas disciplinas dependen del pensamiento computacional y del uso de estas herramientas avanzadas para el análisis de datos. Además, los entornos de aprendizaje basados en inteligencia artificial que actúan como tutores virtuales mediante interacciones conversacionales son una realidad. En esa medida, la revisión de contenidos en los programas que faciliten la incorporación de estas habilidades en los estudiantes es de primer orden. Adicionalmente, el aprovechamiento de los cursos tipo MOOC (Massive Online Open Courses) permite expandir el alcance de los programas de posgrado y llegar a nuevos públicos potenciales, fortaleciendo la oferta virtual con contenidos de alta calidad, que garanticen la interactividad y el aprendizaje significativo. La obtención de registros calificados únicos permitiría ampliar la oferta de programas en múltiples modalidades y ubicaciones, fortaleciendo la presencia de la Universidad en diferentes territorios y facilitando el acceso.
Regionalización y pertinencia territorial. La oferta de posgrados en las regiones requiere de analizar una serie de factores que permitan delinear una estrategia institucional. Antes de abrir nuevos programas es fundamental evaluar la madurez institucional que tenemos en cada región y su pertinencia. Lo deseable es optar por alternativas transversales que impactan varias regiones con un oferta multimodal y registros únicos. Debe ser una decisión institucional que requiere de un proceso amplio de análisis y planificación para velar por su pertinencia, sostenibilidad y calidad.
La UdeA enfrenta una disyuntiva clave en la expansión de sus posgrados en las regiones: crecer con programas específicos adaptados a las necesidades locales o desarrollar ofertas transversales con modalidades flexibles e híbridas que impacten múltiples territorios. La estrategia de regionalización debe equilibrar ambas opciones, asegurando que los programas sean pertinentes para el desarrollo local sin fragmentar la oferta ni comprometer la calidad académica.
En Urabá, la oferta podría centrarse en agroindustria, logística portuaria y problemáticas sociales; en el Oriente cercano, en crecimiento industrial y tecnológico; en el Suroeste, en desarrollo rural, medio ambiente y agroalimentación. Medellín, por su parte, debe consolidar su liderazgo en TIC, salud y transformación digital para PYMES e industria creativa. Sin embargo, más allá de enfoques locales, la Universidad debe explorar programas interregionales apoyados en tecnología digital y estrategias híbridas que permitan mayor acceso y cobertura, garantizando que la educación posgradual responda de manera integral a las dinámicas cambiantes del país.
La formación a lo largo de toda la vida es un enfoque educativo que promueve el aprendizaje continuo en todas las etapas de la vida, más allá de la educación formal tradicional. Para articular las ofertas de posgrado con estas iniciativas se requiere, por una lado, diseñar un sistema modular de formación que permita a los estudiantes obtener certificaciones intermedias en su trayectoria hacia maestrías o doctorados; complementado con el aprovechamiento de las plataformas y los repositorios digitales para fomentar el autoaprendizaje mediante modalidades híbridas y virtuales. Estas estrategias no solo mejorarían la accesibilidad a los programas de posgrado, sino que también contribuirían a una formación más dinámica y adaptada a las necesidades del mercado laboral.
La articulación del pregrado y el posgrado se puede lograr diseñando canastas de créditos que permitan a los estudiantes transitar entre pregrado y posgrado, fomentando la homologación de créditos y competencias adquiridas en diferentes niveles y modalidades de formación, así como el acceso temprano a estudios de posgrados para estudiantes en último año de pregrado.
Internacionalización, más allá de la movilidad. La internacionalización de los programas de posgrado además de fomentar la movilidad de estudiantes y profesores, también implica la construcción de currículos con perspectiva global; mediante el diseño de planes de estudio que integren enfoques internacionales e incentiven la capacidad de los estudiantes para desenvolverse en contextos diversos y multiculturales. Estrategias como la implementación de clases espejo con universidades extranjeras, la participación en cursos de verano con instituciones reconocidas a nivel mundial y la incorporación de docentes internacionales, ya sea de manera presencial o virtual son algunas de las potenciales iniciativas a impulsar. Adicionalmente, se requiere establecer alianzas estratégicas con redes académicas y centros de investigación en otros países que permitan la co-creación de programas de doble titulación y la participación en proyectos de investigación colaborativos, lo que fortalece la formación de los estudiantes y aumenta la visibilidad global de la Universidad.
Transformación del sistema universitario de posgrados. Para enfrentar los retos y transformaciones propuestas, es necesario contar con un sistema de posgrados que permita trabajar de manera armónica y planificada, alineando la oferta con la demanda. Además, debe fomentar una mayor integración entre facultades, promoviendo el uso compartido de recursos académicos y tecnológicos. La implementación de cursos electivos comunes fomentaría la interdisciplinariedad y el aprovechamiento eficiente de los recursos. Paralelamente, se deben flexibilizar los procesos administrativos, simplificando trámites de inscripción y admisión para garantizar una experiencia más ágil y centrada en el estudiante.
Es fundamental adoptar un enfoque estratégico para la creación, promoción y sostenibilidad de sus programas de posgrado. Desarrollar estrategias de divulgación y mercadeo que destaquen el valor diferencial de sus programas y faciliten el acceso a información clara sobre oportunidades de financiamiento. Establecer criterios objetivos para la apertura y el cierre de programas, asegurando que estos respondan a las demandas del entorno académico y profesional. Realizar análisis periódicos de demanda que permitan identificar áreas estratégicas con alto potencial de desarrollo y responder de manera ágil a los cambios del entorno. La oferta debe alinearse tanto en términos de áreas de conocimiento como en los niveles de formación, asegurando un equilibrio entre programas de corte investigativo y aquellos con un enfoque profesionalizante. Según cifras del estudio titulado “Posgrados Colombianos en cifras” publicado por la Red Colombiana de Posgrados en enero de 2023,la demanda de posgrados en Colombia se concentra en las especializaciones universitarias (48%) y en una menor medida en las maestrías (33%), las especializaciones médico-quirúrgicas (8%) y los doctorados (6%), mientras que en la Universidad de Antioquia las especializaciones universitarias solo representan el 19% de sus programas ofertados. La Universidad debe conservar su fortaleza en los programas de investigación que siguen siendo pertinentes, pero podría complementar su oferta con nuevos programas cursos cortos, especialización y maestrías de profundización que los profesionales están demandando.
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