Memorias de los mundiales: camino a Rusia 2018 – IX

EE UU 1994

Un anfitrión sin tradición

A pesar de su nula tradición futbolística, EE.UU se convertía en el anfitrión de una copa del mundo que dejaría entre sus memorias ser la primera en presenciar un partido en un estadio cubierto (Detroit), además de convertirse en el certamen en el que de manera inédita las selecciones participantes recibirían 3 puntos por victoria y se les permitiría hacer hasta tres cambios por partido (dos jugadores y el portero).

  De los sueños a la tragedia

El 5 de septiembre de 1993 el estadio Monumental de River recibía un partido clave de las eliminatorias suramericanas. Colombia y Argentina se jugaban sus opciones por un tiquete directo para el mundial. Los gauchos, confiados por la localía, esperaban derrotar a los cafeteros y asegurarse así su puesto en el campeonato; sin embargo, una inspirada tarde del elenco colombiano terminaría en un 5 a 0 a su favor que ni el más negativo de los argentinos se lo hubiera imaginado. Fue el premio que, sumado a los aplausos de los miles de asistentes al monumental aquel día, recibía una selección que con trabajo y buen fútbol imponía su nombre por tercera vez en un certamen orbital.

No obstante, el sueño de una nación culminaría en una gran decepción, pues de favoritos habrían de pasar  a la eliminación que además de la desilusión traería la tragedia y el dolor por la muerte de aquel que hasta hoy el fútbol recuerda como un verdadero caballero y señor (Andrés Escobar).

Por su parte, la selección Argentina obtendría su cupo, no sin un arduo partido de repechaje contra los australianos, pero su participación en el certamen no estaría alejada de dolores de cabeza, pues tras dos victorias, una especialmente holgada frente a los griegos, la albiceleste perdía por doping a su emblema futbolístico (Maradona) y sucumbiría moral y futbolísticamente en la ronda de octavos de final ante un sorprendente elenco Rumano, que bajo la batuta de su talentoso numero 10 (Hagi) se convertiría en pesadilla para Argentinos y colombianos.

5 Curiosidades mundialistas

  • La caída definitiva de la URSS en el año de 1991, dejaría un legado de 7 participaciones mundialistas y abriría las puertas a un futuro futbolístico poco prometedor que la nueva Rusia tal vez no pueda igualar.
  • Oleg Salenko (Rusia) se convertiría en el primer y único jugador en la historia de los mundiales en marcar 5 goles en el partido en el que su selección derrotaría a su similar de Camerún por 6 a 1 en uno de los encuentros de la primera fase del certamen.
  • El seleccionado Griego, debutante en certámenes mundialistas, se iría eliminado prontamente del campeonato sin anotar un solo gol en sus tres partidos.
  • Mario “Lobo” Zagallo (Brasil) alcanzaría un verdadero récord al finalizar el campeonato del mundo, pues terminaría convirtiéndose en el primero en haber sido dos veces campeón como jugador (1958 – 1962), una como entrenador (1970) y finalmente una como asistente técnico (1994).
  • La indumentaria de los jugadores sufriría variaciones particulares, pues a partir de este mundial comenzaría a verse el nombre de los deportistas en su espalda y un pequeño número en su pecho.

Un tetracampeón con tradición pero con poco fútbol

Amparado en una historia de 3 títulos mundiales, el seleccionado Brasilero era uno de los favoritos para llevarse el trofeo. No obstante, su fútbol poco vistoso seguía sin convencer a la torcida carioca, que reclamaba mayor espectáculo y victorias más contundentes ante rivales débiles como EE.UU.

Fue sólo hasta una ronda como la de cuartos de final en la que los tricampeones mundiales tendrían una verdadera prueba de fuego, pues el elenco Holandés de Rijkaard, Bergkamp y los hermanos Boer sería un hueso duro de roer que solo gracias a la magia caribeña de Romario, Bebeto y Branco podría ser eliminado del certamen. Sin embargo, el juego soso y deslucido volvería en semifinales y sería protagonista de una de las finales más pobres de la historia de los mundiales, ante la que el mismo Arrigo Sacchi, técnico italiano, se atrevió a afirmar: “Podríamos haber jugado un día entero y no habría habido goles”.

Una final deslucida

“Striker” un perro vestido de futbolista fue la mascota oficial del certamen.

Brasileros e italianos se enfrentaban en un partido que además de definir al campeón del certamen, daría como honor ser el primer tetracampeón de la historia mundialista. Sin embargo, tantos honores no parecían ser demasiado para dos selecciones que brindarían un pobre espectáculo y que tan solo definirían la gloria en tiros desde el punto penal, convirtiendo a Brasil en campeón por cuarta vez y quedando en la memoria como la primera final mundialista sin goles y definida por la ruleta de los 11 metros.

       

FRANCIA 1998 

Cuando 24 elencos no fueron suficientes

El último campeonato mundial del milenio regresaba a Francia después de 60 años, convirtiéndole así en la tercera nación que, junto con Italia y México, accedía al honor de celebrar por segunda vez en su historia un torneo orbital de fútbol. Francia 1998 sería el escenario en el que el mundo entero observaría nuevamente la consagración de un anfitrión a la par de la decepción de un tetracampeón.

 8 x 4 = 32

Por primera vez en su historia el certamen futbolístico recibía un número de 32 selecciones clasificadas. Bajo esta novedad, los grupos de la primera fase aumentarían su cifra a 8, calificándose para la ronda de octavos de final tan solo los dos primeros de cada serie. Sin embargo, esta no sería la única novedad en cuanto a reglas se refería, pues la famosa muerte súbita por gol de oro, instaurada pero sin uso en 1994, alcanzaría protagonismo durante este torneo cuando la misma selección anfitriona, gracias a una anotación de Laurent Blanc, derrotara por la mínima diferencia a su similar de Paraguay, durante la ronda de octavos de final.       

Entre debutantes e históricos

Con la ampliación de los cupos mundialistas, más equipos de las diferentes confederaciones pudieron participar. Fue así que seleccionados como los de Jamaica y Japón, junto con elencos como el de Sudáfrica, aceptado tras años de exclusión debido al apartheid, y Croacia, consolidado tan solo como estado independiente en 1991 tras su separación de Yugoslavia, se convirtieron en debutantes de un certamen que veía a su vez la tercera participación consecutiva de elencos como el colombiano y que de igual forma daba la bienvenida a naciones que como Chile, Paraguay, Irán y Túnez llevaban años sin participar.

Yugoslavia por su parte, se mostraba como un caso particular, pues Francia 1998 sería su última participación, ahora bajo el nombre de república federal de Yugoslavia, que tan solo abarcaba los territorios de Serbia y Montenegro, quienes años después darían el último golpe para la desintegración Yugoslava (2002) y terminarían firmando una separación voluntaria (2006) que transformaba a Serbia y Montenegro en dos naciones independientes.

Finalmente, los históricos, salvo Croacia (debutante) y Dinamarca, parecían no desentonar, pues sus manifestaciones futbolísticas les llevarían a instancias definitivas en las que enfrentamientos directos permitirían presenciar grandes partidos con resultados bien apretados.

 

 Cuartos de final

Italia 0 (3)     Francia 0 (4)

(Definición por penales)

Holanda 2     Argentina 1

Semifinales

Brasil 1 (4)    Holanda 1 (2)

(Definición por penales)

 

Toda la gloria para el local

El 12 de julio, dos días antes de la celebración de la independencia Francesa, el estadio de Saint Denis recibía a una selección de Francia, conformada en su mayoría por inmigrantes de otras nacionalidades, que soñaban con ganar su primer certamen mundialista frente a la siempre favorita selección de Brasil, que aquel día a pesar de sus estrellas no podría opacar la  magia de un inspirado Zidane que, con 2 de los tres goles en aquella final, sellaría la victoria Gala, llevando a su selección al primer título y recuperando la gloria para el anfitrión que desde 1978 con Argentina, no ostentaba el título de campeón.  

Récords y curiosidades mundialistas

1998 sería el año en el que nuevas marcas se instaurarían en las estadísticas de la FIFA, pues el Alemán Lothar Matthaus igualaría el récord de participación en 5 mundiales, sostenido hasta el momento tan solo por el famoso guardameta mexicano Antonio Carbajal, a la vez que se convertiría en el jugador con más partidos mundialistas (25) en la historia del certamen, superando claramente al Italiano Paolo Maldini (23) y al Argentino Diego Maradona (21).    

En cuanto a las curiosidades, el campeonato sorprendería no solo con la presentación de una mascota con alta carga histórica, pues Footix, como sería bautizada, tenía una clara relación con el animal emblemático de la nación (el gallo), a la par que su nombre era una conjunción de la palabra Football en francés y el recuerdo vivo del legendario héroe del comic Asterix.

Finalmente, Robert Prosinecki, curiosamente de origen alemán, se convertiría en el único jugador de la historia de los mundiales en anotar goles para dos selecciones diferentes, pues para 1990 hacía parte del elenco Yugoslavo mientras que para el mundial de Francia de 1998 alinearía como titular de la escuadra Croata que sorprendería al mundo al alcanzar el tercer puesto en su primera participación mundialista.     

Espere mañana Corea y Japón  2002 y Alemania 2006…

About the author

Mauricio Albeiro Montoya Vásquez

Docente e investigador. Coordinador del proyecto de escritura “100 preguntas y respuestas para comprender el conflicto colombiano”. Fue reconocido en 2012 con la beca Jóvenes Investigadores de la Universidad de Valencia (España). Ha sido docente de diferentes universidades de Medellín e invitado como conferencista tanto en Colombia como en el extranjero.