Me elegí

Yo te amo con toda mi alma. Fuiste, y siempre serás, alguien muy importante en mi vida… una de mis prioridades.

Pero también entendí que el amor, cuando es de verdad, no se siente así.

Me cansé… no de amarte, sino de luchar sola. De intentar ser esa mujer para ti mientras tus acciones, una y otra vez, me demostraban lo contrario. Y aun así me quedé, insistí, creí… esperé.

Mientras yo te pedía tiempo, con el corazón en la mano… tú estabas en otros planes, viviendo tu vida sin hacerme un espacio real en ella.

Me decías que me amabas, pero yo me sentía como alguien a quien se le da lo que sobra. Verte una vez al mes no era amor… era ausencia disfrazada.

No hubo flores, ni cenas, ni detalles… ni siquiera una foto. Y aun así, yo me conformaba con tan poco, solo por poder estar contigo. Y sí… eso dolió más de lo que imaginé.

No te importaron mis lágrimas, ni mis silencios, ni todo lo que callé por no perderte.

Yo te buscaba, te elegía, te proponía… mientras tú simplemente estabas cuando querías. Y entendí que el amor no se ruega, ni se mendiga, ni se fuerza.

Te amo… pero me cansé de esperar.

Me cansé de darlo todo y sentirme invisible. De soñar momentos que nunca llegaron. De sostener sola algo que debía ser de dos.

Aun así, me quedo tranquila… porque fui una buena mujer contigo. Te apoyé, te di amor sincero, estuve cuando lo necesitabas. No me debo nada.

Sé que eres un buen hombre… pero no fuiste el hombre para mí.

Y aunque te amo… hoy me elijo.

Cristina De La Hoz Mass

Técnica laboral en seguridad ocupacional.

Comentar

Clic aquí para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.