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A mí como concejal en Itagüí no me tienen que explicar mucho sobre cómo se mueve la política en este municipio. La conocemos. La hemos visto funcionar, conocemos sus malas formas durante años. Y en estos últimos meses hay algo que no encaja, algo que los que vivimos aquí estamos viendo con claridad, aunque desde afuera no lo vean todavía.
Empiece por esto: la Contraloría General de la República tuvo que asumir poder preferente sobre la investigación contra Rosa María Acevedo, la secretaria de Talento Humano y Servicios Administrativos de la Gobernación, tuvieron que llevarla a Bogotá, dicen, para evitar “conflictos de interés”. ¿Qué conflictos? Una pregunta que nos hacemos muchos aquí, en el sur del valle de Aburrá, desde hace tiempo.
Veamos, Esa investigación nació en la Contraloría Departamental. Y esa Contraloría tiene una historia que vale la pena repasar y nos ayudará a comprender el porqué de la investigación en contra de Rosa Acevedo. El diputado Peláez lo dijo claramente durante la elección de Enedith González como contralora departamental en el año 2023 “dos de la terna, venían de la Contraloría de Itagüí”. El colombiano lo escribió sin rodeos: “¿en manos de quién esta la Contraloría de Antioquia?” Y la respuesta, para los que vivimos en Itagüí, no es un secreto. Tiene nombre y apellido. Carlos Andrés Trujillo.
Pero espere. La historia no termina ahí. La investigación contra Rosa nació cuando Enedith estaba en la Contraloría Departamental. Y ahora, cuando ya terminó su periodo, ¿dónde quedó Enedith? Pues como les parece que volvió a la Contraloría de Itagüí, la misma ciudad donde Rosa ya fue candidata a la alcaldía. Esa misma ciudad donde Trujillo fue alcalde. Esa misma ciudad donde la alcaldía es el fortín con el que hacen política nacional.
Importante recordar que el subcontralor que manejaba las cosas junto a Enedith en la Contraloría departamental es Juan Carlos Zapata Pimienta. El padre de Luisa Zapata, la exconcejala de Itagüí que perdió su curul por una demanda que yo mismo presente. Enedith y Juan Carlos, juntos. Y es Juan Carlos quien abre la investigación contra Rosa.
Piensen en eso un momento. El organismo que investiga a la mujer que ya fue candidata a la alcaldía de Itagüí, que tenía como subcontralor al papá de la concejal que perdió la curul por la denuncia de alguien del equipo de la investigada. Y la contralora que aprobó esa investigación, ya está, otra vez aquí como contralora de Itagüí, en la ciudad donde Rosa se pelea por la alcaldía. ¿Eso es conflicto de interés o es otra cosa?
Trujillo conocido por todos los que vivimos en esta ciudad, sabemos que fue concejal, fue alcalde, fue diputado con los votos de Itagüí. Sabemos como maneja a Itagüí y a su alcalde de turno, desde el Senado sigue moviendo las fichas a su amaño y Enedith González, también es una “ficha del senador”. Podríamos recordar al exconcejal de Medellín, Lucas Cañas, que con el apoyo de Trujilo puso a su esposa como contralora de Itagüí, mientras enedith estaba en la departamental, a Daniel Restrepo en la Cámara, Jaime Cano en la Asamblea. Trujillo sabe colocar personas, mueve sus fichas, Eso no es novedad.
Lo que sí es novedad es lo otro. Trujillo fue presidente del Partido Conservador justo cuando esa colectividad decidió no hacer oposición a Petro. Fue visto en la Casa de Nariño. Apoyó sus reformas. Un conservador amigo del presidente. Raro, ¿no? Porque en Itagüí los conservadores que conocemos no son precisamente los más cercanos a Petro, al menos eso le dicen a la gente.
Rosa Acevedo, por otro lado del Centro Democrático. Ha enfrentado ese clan durante 4 oportunidades acá, como candidata a la alcaldía.
Y aquí es donde los hilos se amarran.
Trujillo no ganó la gobernación. Rendón la ganó, con el Centro Democrático y con Federico Gutiérrez. Desde enero de 2024, el equipo del senador no tiene los puestos de La Alpujarra que acostumbraba a tener con su amigo Miguel Quintero. Rendón mismo lo dijo, no hace mucho:”la Contraloría lo investigó después de que la Gobernación se negó a dar a la contralora lo que ella quería”. “Persecución” la llamó, no yo. Él.
Y mientras eso pasa arriba, en Itagüí la cosa se prepara. Las elecciones no están tan lejos. Y la alcaldía de Itagüí significa mucho. Mucho más de lo que cree. Rosa Acevedo fue concejal cuatro veces en Itagüí. Ya fue candidata a la alcaldía. Carlos Andrés Trujillo fue alcalde. Los dos conocen esta ciudad, los dos saben lo que vale, con una diferencia inmensa entre ellos, la razón por la que Rosa a querido gobernar a Itagüí, difiere mucho de lo que Trujillo y sus alcaldes Leon Mario Bedoya, Jose Fernando Escobar y Diego Torres han hecho..
Entonces, ¿es casualidad que una mujer que fue candidata a la alcaldía de Itagüí, que conoce lo que significa pelear por la alcaldía, tenga la Contraloría, esa Contraloría que tanto señalaron como cercana a Trujillo investigándola justo ahora?
¿Es casualidad que ese senador necesite encontrar otra forma de ejercer presión cuando La Alpujarra ya no le pertenece?
¿Es casualidad que el subcontralor que manejaba la Contraloría de Antioquia junto a Enedith sea el padre de la exconcejal que perdió su curul por denuncia de alguien del equipo de Rosa y precisamente sea él quien firma la investigación?
¿Es casualidad que esa misma Enedith haya bajado a ser contralora de Itagüí nuevamente, después de abrir la investigación?
No le voy a decir que no es casualidad. Yo no lo afirmo. Pero lo que sí digo es esto: a los que vivimos en Itagüí, cuando los hilos se amarran tan bonito, cuando los nombres coinciden tan seguido, cuando los intereses encajan demasiado bien con los movimientos…
Uno deja de llamarlo coincidencia.












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