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Esta columna es un espacio dedicado a la búsqueda del sentido de las palabras. Un ejercicio arqueológico, etimológico y, si se puede decir, biográfico. Cada entrega nos permitirá conocer la historia, el significado, el uso y el sentido de una palabra.
Mauricio Montoya y Fernando Montoya
“Inocencia: Resultado de la habilidad de un abogado, sancionado por el juez”
Tomado del diccionario humorístico de Noel Clarasó Daudí.
En la jurisprudencia nacional e internacional, toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario, es decir, su culpabilidad. Este adagio, bien conocido, debe usarse con bastante frecuencia en cortes y juzgados de todo el mundo. En este sentido, la inocencia, como presunción, es algo a lo que todos los seres humanos tienen derecho.
No obstante, los sistemas judiciales del mundo tienden a fallar –eso sin contar con las posibles manipulaciones–, condenando a personas que en realidad eran inocentes. El caso más emblemático en el mundo –irónicamente sucedió en EE.UU– fue el de Glynn Simmons, un afroamericano que pasó 48 años, un mes y 18 días en prisión, acusado, en 1975, de cometer un homicidio. Simmons fue liberado en 2023, cuando se comprobó que él estaba en Luisiana y no en Oklahoma, lugar del crimen, el día que se perpetró el asesinato de Carolyn Sue Rogers.
En el calendario cristiano, cada 28 de diciembre, se recuerda a los niños menores de dos años que fueron masacrados por los soldados de Herodes I el Grande, que buscaban asesinar a un recién nacido llamado Jesús y que, según las profecías, debía nacer en Belén. Estos infantes, de los que no tenemos identidad alguna, fueron reconocidos por los cristianos como los primeros mártires que entregaron sus vidas para salvar la del niño Jesús, y aunque se les denomina santos, no lo son en el sentido estricto del proceso de canonización que lleva la iglesia, actualmente, para proclamar a una o varias personas bajo la categoría de santidad.
Pero a esta concepción religiosa se le sumó, con el tiempo, una serie de acontecimientos paganos en los que las personas se disfrazaban y se reían a carcajadas los unos de los otros, convirtiendo la festividad en una especie de carnaval. Fue así como apareció, especialmente en los países de habla hispana, la idea de hacer bromas pesadas, exagerar situaciones, engañar al otro y, como sucede regularmente en los medios de comunicación, presentar los errores cometidos por los periodistas o los momentos jocosos a los que se vieron enfrentados a lo largo del año en su labor. Además, era común utilizar frases como “inocente palomita” o “pásala por inocente” después de haber realizado la chanza.
En el mismo campo de la religión, específicamente la cristiana católica, el nombre de Inocencio ha sido elegido por 13 papas, esto, seguramente, haciendo alusión a la etimología de la palabra (inocente), la cual está compuesta del prefijo in (no) y el verbo nocere (dañar), dando a entender, en su significado, que era “el que no hace daño” o “el que no tiene culpa”. Sin embargo, un papa como Inocencio III (1198 – 1216) tiene en su historial, el haber sido el precursor de las bases ideológicas y teológicas de lo que sería la Inquisición, pues su aversión a la diferencia doctrinal (herejía), lo llevó a convocar, en 1209, la Cruzada Albigense en contra de los cátaros. De igual manera, este mismo Inocencio III llamó a los cristianos a embarcarse en la Cuarta (1202 – 1204) y Quinta Cruzada (1217 – 1221); la primera con el saldo devastador del saqueo a Constantinopla, y la segunda con una estrepitosa derrota en Egipto. En pocas palabras, Inocencio III hizo mucho daño.
En la literatura, Voltaire es la mejor referencia para este tema, pues su obra “Cándido, o El optimismo” refleja, desde la sátira, la inocencia de Cándido que, a pesar de todas las desgracias que padece, cree que vive en el mejor de los mundos posibles, una creencia popularizada en el siglo XVIII por el filósofo Leibniz y de la que Voltaire se mofaba.
En cuanto al cine, este posee un gran repertorio de películas que tienen como fondo la inocencia o la ingenuidad de la humanidad frente a cuestiones como la tecnología, el futuro o la simple realidad de la vida. Un ejemplo, del que no hay que hacer spoiler, es “Forrest Gump”.
En suma, la inocencia es una actitud por la que todos hemos pasado alguna vez en nuestras vidas, incluso la hemos asociado con la esperanza o la ilusión, pues ¿quién no cantó alguna vez, con voz potente, “Imagine” de John Lennon?












Gracias!! Belleza