Opinión

Las reformas administrativas que necesita Bogotá

Pese a los avances que se han venido adelantando en el país en materia de gestión pública, tanto a nivel Bogotá como territorial, existen en la actualidad algunos asuntos por mejorar respecto a lo que se conoce como la “gestión pública moderna”. Estos asuntos por mejorar obedecen a las secuelas que se tienen hoy de un Estado paquidérmico, lo que conlleva, por un lado, a la alta burocratización de las entidades públicas – esto produce una lenta respuesta a las demandas ciudadanas-; y, por el otro lado, a la insuficiencia en los controles sobre los hechos de corrupción.

Para contrarrestar, esos dos problemas – la alta burocratización pública y las insuficientes talanqueras a la corrupción-, se necesitan de gerentes públicos con ideas claras e innovadoras que posean una alta capacidad de aplicación. Por ejemplo, en este tiempo electoral se pueden destacar propuestas de varios candidatos, como es el caso de Carlos Fernando Galán para la alcaldía de Bogotá, ya que en su programa de gobierno “Bogotá para la gente”, les ofrece a los bogotanos una serie de planteamientos que le apuestan a la modernización pública distrital, por lo que vale la pena ahondar en algunos de dichos planteamientos.

Una muy interesante propuesta es la implementación de un plan urgente de modernización administrativa, que va abogar por la coordinación interadministrativa y la eficiencia institucional, lo que va impactar en la mejora de la ejecución del gasto público. Este plan de modernización administrativa se relaciona con la creación de una Unidad de Cumplimiento, que va ayudar a prevenir retrasos, sobrecostos e imprevistos en las entidades distritales que ejecutan obras públicas.

Así mismo, en cuanto a la división administrativa de la ciudad, propone liderar una reforma a la misma, con la que se pretende crear nuevas localidades, en aras de responder a las dinámicas territoriales y ciudadanas de la Bogotá contemporánea. Esto es un elemento fundamental, porque la Bogotá de no hoy no es igual a la de hace algunas décadas cuando se demarcaron las 20 localidades que tiene actualmente la capital.

De la igual manera, Carlos Fernando Galán le apuesta a la implementación de la Política Pública Distrital de Transparencia, Integridad y No Tolerancia con la Corrupción, la cual va ser la hoja de ruta en los próximos cuatro años para detectar los hechos de corrupción que tanto han afectado a los bogotanos. Sumado a esto, Galán va a proponer la creación de la Unidad Anticorrupción del Distrito, la cual se va amparar en la tecnología, usando la inteligencia artificial y la analítica de datos para identificar los riesgos asociados a la corrupción.

Esta lucha frontal contra la corrupción, también traerá consigo la utilización de herramientas para el aseguramiento de la transparencia en el uso de los recursos que hayan sido recaudados fruto de las contribuciones por valorización. Esto es de suma importancia porque es injusto que a los bogotanos se les cobre impuestos adicionales, como lo son los cobros por valorización, pero no se vean los resultados en la mejora de la infraestructura de la ciudad.

Adicionalmente, el programa de gobierno Carlos Fernando Galán, quiere que la ciudadanía sea un garante del buen funcionamiento distrital, por ello, propone, entre otras cosas, promover la política de datos abiertos, en aras de que los ciudadanos puedan hacer una veeduría constante sobre la contratación pública que se ejecute. Igualmente, se promueve la creación del sistema distrital de rendición de cuentas “Bogotá para la gente”, el cual se llevará acabo de manera semestral en cada una de las localidades de la ciudad.

En resumidas cuentas, si bien estas no son todas las propuestas que contempla Galán en su programa de gobierno “Bogotá para la gente” en lo que se refiere a las reformas administrativas, si son algunos planteamientos interesantes que cabe destacar por su impacto positivo en el régimen gubernamental distrital, ya que, como se sabe, es de vital importancia un gobierno distrital más eficaz y transparente que pueda atender de manera más óptima las necesidades de los bogotanos.