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La pandemia: retos y oportunidades de la educación

El mundo de la educación ya venía cambiando antes de la actual pandemia. La cuarentena será sin duda un factor que acelerará estos cambios; pues el distanciamiento social, en el caso de la educación, posiblemente se prolongue por varios meses. Este nuevo escenario nos llevará a situaciones no planeadas con antelación que tendrán un gran impacto a todos los niveles. Según el Laboratorio de Economía de la Educación de la U. Javeriana, el 96% de los municipios del país no podrán implementar lecciones virtuales, pues menos de la mitad de sus estudiantes tienen computador e internet en su casa. Por otro lado, según el Observatorio de la Universidad Colombiana, no más del 20% de las IES tienen experiencia en virtualidad. Del lado de los educadores, el principal reto será entender que el proceso educativo cambió y que es necesario innovar en estrategias didácticas, pedagógicas y de evaluación; además, muchos de ellos requerirán de procesos acelerados de alfabetización digital que les permita sacar mayor provecho de las bondades de estas tecnologías.

A pesar del panorama, el propósito de estas líneas es hacer un recorrido para visualizar las oportunidades que, incluso en medio de las dificultades, surgen para acelerar cambios en la enseñanza que nos ayuden a enfrentar la crisis y que puedan perdurar en el tiempo para beneficio de todos.

La industria de contenidos dedicada al entretenimiento es una de las más prósperas en la economía digital. Sin embargo, aunque abundan los contenidos en internet de corte educativo, todavía hay un camino por recorrer para que estos sean una industria próspera y rentable. Las experiencias exitosas muestran que convertir cada sesión de una clase en una serie de videos cortos de 10-15 minutos y con algún nivel de interactividad, es la modalidad de mayor uso porque logra la mayor retención en el estudiante. En esa medida, las clases virtuales, además del contenido apoyado en textos clásicos, deberán incluir material audiovisual y en algunos casos simulaciones de fenómenos. Lograr este tipo de productos requiere por supuesto que los expertos temáticos estén acompañados de profesionales en creación de contenidos y asesores pedagógicos y didácticos. Además de la clase magistral en forma de video, se requiere contar con foros virtuales clasificados por temas que permitan la participación y la discusión entre los estudiantes y por supuesto las respuestas de los profesores.

Las bondades de esta modalidad de clases virtuales son, desde el punto de vista de los docentes, el propiciar la formación de comunidades colaborativas para la creación de contenidos y el poder reutilizar contenidos de alta calidad de otros autores. Del lado de los estudiantes, estos podrán repetir las lecciones cada que lo deseen, seguir su propio ritmo de aprendizaje, participar de las discusiones en los foros; además, esta modalidad de sesiones grabadas permite a los estudiantes ver los videos en línea o sin conexión a internet en cualquier momento o lugar.

¿Cuál es el rol de profesor en este contexto? La premisa más importante es entender que no se trata de trasladar la clase tradicional a la sesión en línea. Por el contrario, hay que repensar toda la estrategia para desarrollar la clase. Sesiones asíncronas para la clase magistral, combinadas con sesiones síncronas para discutir sobre problemas, propuestas o asesorías en el abordaje de problemas. En el caso de contenidos de alta calidad, que la comunidad académica ha construido, se deberán respetar obviamente los derechos de autor.

Las evaluaciones también sufrirán cambios. En el caso de las evaluaciones tradicionales, estas se pueden reproducir en línea y pueden ser usadas por los estudiantes para la autoevaluación. El trabajo colaborativo aparece otra vez para la creación de bancos de preguntas de alta calidad y clasificadas por niveles de dificultad. Por otro lado, cobran vigencia la resolución de problemas, el trabajo en equipo, las exposiciones de los estudiantes, las investigaciones propias. Es solo cuestión de tiempo que se avance tecnológicamente en lograr evaluaciones individualizadas en línea y mecanismos de verificar la identidad de quien desarrolla la prueba.

En el escenario descrito la conectividad a internet se torna en un servicio básico, e incluso, en un derecho fundamental que evite la exclusión social de sectores de la población. Mientras llegamos a este punto, podemos sacar provecho de los parques educativos en los municipios de Antioquia y de los parques biblioteca y los CEDEZOS en Medellín, para facilitar que los estudiantes cerca a su lugar de residencia puedan tener acceso a internet y a un computador, mediante turnos que respeten el distanciamiento social. En estos sitios los estudiantes podrán hacer uso del material en línea que desde las IES se produzca para continuar con los semestres. Otra posibilidad adicional, es que cada institución haga públicos estos contenidos educativos en servidores que puedan ser consultados sin costo para los estudiantes cuando usen los planes de datos de sus celulares.