Justicia, libertad y poder… una mirada profunda desde el cine

Tríptico de una dama extraviada. Un Guardián ante el Espejo.

Director. Martin Agudelo Ramírez. Abogado, Magistrado del Tribunal Superior de Medellín y Director de cine.

Iniciamos citando el muy llamativo cortometraje del Doctor Martín Agudelo, Tríptico de una dama extraviada, el cual nos muestra una clasificación entre la justicia, la libertad y el poder, lo único que nos queda es ver que a pesar de tener teleologías un poco diferentes, vemos cierta relación en cuanto a tan bellos conceptos. La justicia la vemos como el ente ciego que debe ser protegido por todos aquellos personajes o instituciones interesadas en la búsqueda de derechos, más allá de esto vemos una estrecha relación entre la justicia y los llamados Derechos Humanos, ambos pertenecientes a ese compás técnico del funcionamiento de la sociedad en general, para lograr así el fin fundamental de la llamada sociedad, en cuanto al convivir y el relacionarse entre sí. La justicia de por sí, contribuye a la eficacia de los Derechos Humanos, haciendo así que funcionen en cuanto a lo que todas las personas, o más bien en cuanto a lo que se supone debe pertenecer a cada persona. En este cortometraje nos muestran este concepto como aquel ser vulnerado y afligido por las condiciones del destino, a pesar de esto en toda sociedad, desde tiempos inimaginables se exige la existencia y la aparición de la presencia de este, pero el cortometraje nos muestra cómo se va acaparando y opacando por el otro personaje o concepto llamado poder, lo cual hace que este bello concepto se convierta en un ser inerte e inexistente en el entorno actual, y se presenta como esa concepción bella de una utopía, la cual se presenta como un impedimento al paso por medio de trabas políticas e interacciones de poder e interés, así mismo, la libertad nos muestra aquella representación que busca y exige el pueblo en la lucha por alcanzar la tan deseada utopía, nos muestra aquella mujer desnuda a la que todos deseamos y pocos realmente somos capaces de alcanzar, está al frente de nosotros, reflejándonos he intentado salir, pero aun así es ignorada, haciendo de ella una imagen desesperada, triste y  caída por tantos golpes y corrupción, y así cada vez que su nombre sale a la luz es para lastimarla aún más.

Así podemos tomar el concepto de Derechos Humanos como una mezcla o una composición desde un punto moral entre la verdad y la justicia, pero que lastimosamente muchas veces se quedan en el papel, es pues, un constructo social que nos crea expectativa de lo que realmente es o podrían llegar a ser.

Viendo este cortometraje como una manera ingeniosa y analógica de hablar sobre un tema tan complejo y tan estructurado en tecnicidad como lo puede llegar a ser el prestigio de la justicia por aquel poder despótico y el papel de la libertad que es fundamental, puesto que a pesar de todo sigue existiendo un lazo sólido entre la justicia y la libertad que, aunque parece frágil y en momentos flaquea sigue estando en ese lugar.

Haciéndonos así entender cómo la justicia por más que sea lastimada o maltratada siempre será una herramienta y un principio para las injusticias del individuo, el poder en cierto modo puede tomarse como aquel punto en el que tomamos una definición de poder relacionado con el superhumano de Nietzsche, aquel que llega a tener superioridad mental y física en cuanto a otra. Pero no es la definición correcta que debamos tener en cuanto al poder, porqué no tomar el poder como aquel instrumento que ayude al ejercicio de la justicia, un poder compuesto por una idea kantiana, un poder desarrollado para contribuir y no para destruir, aquel poder que nos muestra la película Un Guardián frente al Espejo. Aquel juez, cubierto por el dolor y el sufrimiento de conocer que ha sido injusto en su sentencia, un juez triste y pesado en cuando a una decisión que va en contra de sus propios principios, una decisión que le cuesta descansar y estar bien consigo mismo, y una justicia llamada a proteger y solucionar toda aquella injusticia y hacer de ella una justicia para aquel perdedor, viendo como le menciona que el día que pierda la idea corrupta que tiene, podrá acercarse más a ella. Una mezcla hermosa entre la verdad y la justicia, haciendo de ella un ser inalcanzable, pero que aun así ella intenta permanecer y aparecer en cada caso referente a aquellas personas que se sientan traidoras en cuanto a sus principios.

“No puede haber libertad sin justicia social, ni justicia social sin libertad” José Figueres Ferrer

Citando aquella frase de Ferrer, que nos menciona que no puede haber una libertad sin justicia social, ni mucho menos una justicia social sin libertad, dándonos a entender que la sociedad actual, debe verse permeada por la conformación de principios cubiertos por justicia y libertad, como hacer que se cumpla o se ejerza de manera correcta la libertad, si la sociedad es corrupta y no deje prácticas justamente este concepto. Y cómo puede haber una justicia social si no habrá cierta libertad en cuanto a la organización del Estado, en cuanto a esa relación de gobierno y sociedad.

“La persona se desarrolla y se perfecciona por una serie de relaciones en vida comunitaria y el sujeto de la justicia es un ser comunitario no aislado. Reconocer que esos vínculos son necesarios para nuestro desarrollo es la base para el ajuste entre nosotros y el contexto que da pie a la justicia conmutativa, legal y distributiva.”

Una justicia afiliada a una idea completa de persona en cuanto a su desarrollo en sociedad, haciendo así una línea entre la verdad y la justicia como fundamento del ser en el buen ejercicio de los derechos humanos. Haciendo así la justicia como aquel mecanismo que se utiliza para resolver conflictos entre particulares, y viendo la relación entre la libertad y la justicia en cuanto a los derechos humano, es que ambos sostienen y se fundamentan el uno al otro, para lograr una sociedad equitativa e independiente donde podamos compartir nuestros derechos con la libertad sin violencia, y volviendo a aquel principio; de que los derechos de una persona llegan hasta donde empiezan los de otra.

Podemos partir de la relación de la sociedad nuestra con la idea del cortometraje y la película, como bien lo sabemos ahora mismo nuestro país se ve cubierto en intereses políticos e intereses de poderes económicos, mostrándonos así que todos los problemas nacen de tres conceptos principales; la justicia, la libertad y el poder. Todos los problemas políticos y muchos problemas personales se relacionan con la falta de libertad, de poder o de justicia.

La libertad es aquella facultad que tenemos todas las personas para realizar nuestras metas, proyectos o actividades que hayamos escogido. La libertad política y económica es muy similar a la libertad personal, los países son como las personas a fin de cuentas, tienen que decidir y que actuar. Al ser una voluntad libre cada persona, confiere un decoro y una dignidad que fundamenta sus derechos propios y generales. La libertad la vemos en diferentes áreas en el arte, la ciencia, la filosofía, religión y para todas aquellas actividades humanas, sin esta libertad no se considera un fundamento ni mucho menos un principio. Sin embargo anteriormente mencionábamos que la libertad está limitada por la libertad y los derechos de las demás personas. Y por esta razón se necesitan ser reguladas de manera sabia por las leyes y que éste se ciña o se base de la justicia.

La justicia es uno de los fundamentos de la vida humana. Se dice que es la “virtud que nos inclina a dar a cada uno lo que le pertenece” y que es, además, “lo que debe hacerse según la razón o derecho”. Es una creación social de muy difícil aplicación, principalmente en el ámbito de las relaciones entre particulares no sólo porque daña la equidad sino que afecta la paz social, y las exigencias desmedidas de algunas personas pueden terminar con conflictos graves. Lograr una armonía entre la libertad y la justicia constituye seguramente la prueba más difícil para la sabiduría de los legisladores, que establecen en las leyes los límites para el ejercicio de la libertad y de la justicia, sin que se menoscaben los efectos creadores y liberadores de la libertad.

Si bien la libertad y la justicia contribuyen decisivamente a establecer y mantener la paz indispensable para que la sociedad disfrute de la mayor felicidad posible y pueda progresar, no siempre las organizaciones políticas y de otros tipos respetan las leyes y renuncian a la violencia, inclusive al ejercicio del poder por la fuerza. Cuando esto ocurre, los gobiernos tienen el legítimo derecho de emplear la fuerza pública; pero, para no ser contraproducentes, han de obrar en el marco de la legalidad.

Y ahora bien personalmente la idea del orden y el control social, yo diría que se basa en la conformación de estructura en cuanto a la aplicación y a la definición de los conceptos claros de justicia, libertad  y poder. Porque cada idea, está  para complementarse una con la otra, para fundamentarse una con la otra y así formar la verdad y el orden que tanto se busca en cada Estado, tanto un Estado de Derecho como Social de Derecho.

Tríptico nos muestra la maldad que puede existir en el mundo, y cómo el poder puede convertirnos en basura, sin saber o entender las consecuencias de estas. Y es algo que se refleja hoy en día en nuestro país, como ya no existe la justicia, sino más bien los intereses emanados de un poder tanto político como económico, y lastimosamente vemos esto en nuestro país sin excepción.

Citando una frase sin autor, «Ciudadanos corruptos exigiendo políticos justos.»

Cómo si desde nuestra sociedad no vemos el cambio, no vemos el funcionamiento claro del ordenamiento y el estado moral de nuestro razonamiento en cuanto al ejercicio del Derecho, nunca vamos a poder lograr  un país que en realidad respete lo Derechos Humanos, un país que en verdad tenga como fundamento el respetar la dignidad humana, respetar la libertad de las personas y practicar correctamente la justicia en asuntos entre personas naturales y personas jurídicas.

Como también nos refleja Un guardián ante el espejo, que nos muestra cómo puede pesar en nuestro ser el hecho de ir en contravía con nuestra moral, con nuestros principios,  ver cómo no buscamos la verdad y queremos ver la mentira solo porque se nos muestra de una mejor manera, una manera no fuerte una manera no cruda.

Donde vemos que colombia sigue con sus problemas, cómo mueren niños, cómo mueren líderes y cómo mueren nuestros compañeros. Y el Estado sigue con las manos cruzadas. Solo porque nosotros no queremos ver la verdad, no exigimos la verdad y no exigimos soluciones.

«Preferimos una mentira bien vista bien vestida, bien bonita, en vez de ver o preferir a una verdad fuerte, cruda e hiriente.»

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Emmanuel Acevedo Muñoz

Abogado en formación de la Universidad Autónoma Latinoamericana. Escritor. Investigador.