Internacional Opinión Política Recomendados

Elementos para el análisis a la posible intervención militar en Venezuela

Es requerido sopesar y revisar el fundamento y la consigna sobre la responsabilidad de proteger, adaptada por la ONU en su Cumbre Mundial de 2005, donde se abre la nueva dimensión bajo esta consigna, vista como una norma de seguridad internacional que se concibió con el objetivo de abordar los fallos y falencias para evitar crímenes de lesa humanidad, genocidios, limpiezas étnicas, entre otros.

También la configuración y respuesta a la violación a los Derechos Humanos (DDHH) en el escenario venezolano, que según momentos históricos, por ejemplo en el marco de la postguerra fría, los DDHH priman por encima de la no injerencia (se debe recordar que hasta el final de los 80’s e inicios de los 90’s se dio un cambio en la percepción de la comunidad internacional, sobre el discurso de la guerra fría de soberanía y no injerencia y en esto se vieron inmiscuidos dos factores importantes: la dinámica de nuevas guerras y la vinculación de los medios de comunicación como actores de presión).

Así se indique que no es posible hacer una lectura de lo actual, referenciando las dinámicas de la guerra fría, la realidad es que si bien, en el discurso de ese entonces se proclamaba la No Injerencia por encima de las reflexiones humanitarias hasta inicios de los 80´s, se dieron alrededor de 18 intervenciones de carácter militar, las cuales se justificaban en el contexto de esa guerra. ¿Qué quiere decir esto?, que siempre las dinámicas del contexto y la realidad, han desbordado las posiciones formales de la dinámica mundial. Y tal como indica el Dr. Jean Carlo Mejía Azuero[1], lo cual comparto, estamos en una nueva Guerra Fría (también, se pueden mirar los videos grabados en la frontera, cara a cara sector militar de ambos países, Colombia y Venezuela).

Es necesario, también revisar casos específicos de intervenciones postguerra fría (Irak, Bosnia, Somalia, Kosovo, Haití, Timor Oriental). Y aprender de casos comparados, errores y factores positivos, además, de los avances en las intervenciones y las dinámicas que en éstas se han dado para lo actual. Hablar del fallo o éxito desde un solo hecho, es una lectura limitada.

Y es que en el caso de la guerra de Irak, el cual fue un escenario y hecho de post guerra fría (1991), la cual, como primera gran confrontación, inquietó el orden y al sistema internacional y sus actores, dejó un precedente que sirve para la lectura actual, porque debido a este hecho, el Consejo de Seguridad estipuló a través de la resolución 688 de 1991, proteger las minorías Kurdas de este territorio por medio de la fuerza, “esta decisión fue vista como un cambio sustancial en la postura del Consejo de Seguridad, pues fue la primera vez que se ligó la preocupación humanitaria a la paz y a la seguridad internacional y se les dio a las razones humanitarias una importancia mayor que a la no intervención” (Pardo, 2015, p. 787). Nuevamente, ¿qué quiere decir esto?, que posiblemente lo que cambió al S. XXI fue el argumento, pasar de motivaciones militares a unas motivaciones por los DDHH y que, aunque a EEUU no le interese entrar en un conflicto bélico, las intervenciones se dan según intereses geopolíticos, ligados a la real politik (en Bosnia, por ejemplo, hubo sectores que indicaron que faltó más atribución militar desde el principio). EEUU no actúa solo, como potencia hegemónica, pero tampoco, es irrelevante su papel en el escenario venezolano y suramericano.

Lecturas superficiales a la realidad venezolana, propondrian indicar que no pasa nada, así el proceso sea lento. Posiblemente, al revisar esas comparaciones, nos demos cuenta que hay lugares olvidados posteriores a intervenciones fallidas.

Así lo del 23 de febrero se vea como un fracaso, realmente, es el avance o desarrollo normal y lento de un proceso de adoctrinamiento de una sociedad por más de 20 años. Y que dentro de las posibilidades, está que no se avance y se mantenga la parsimonia por muchos años. Lo que también aplica, es que hay grietas en el sistema militar, y ese 23 de febrero, no hubo en su totalidad altos cargos militares respaldando a Maduro, sí un grupo de mercenarios.

Realmente las probabilidades están dadas bajo realismos y así no queramos una acción militar, está en el juego geopolítico esta acción (y ésta es la última opción y la que menos se debe pensar). Deberá darse una decisión concreta de la ONU y una mayor interacción de ONG’s humanitarias, las cuales han jugado un papel importante en el proceso de reconfiguración de las intervenciones.

¿Posibles salidas?, es difícil pronosticar alguna, pero en la esfera mundial y venezolana, se puede tener en cuenta: primero, continuar e incrementar bloqueos y sanciones económicas; segundo, una real y mayor participación de las ONG´s humanitarias (aunque ya el CICR dijo que no intervendrá); tercero, continuar con presión desde los medios de comunicación de la comunidad internacional (más allá de tendencias y agenda mediática coyuntural); cuarto, seguir buscando que el sector militar no apoye el régimen (aunque lo que Maduro llama acción “cívico-militar” es en realidad control negativo del sector civil al militar y mercenarios pagos), quinto, una posición más certera y directa de parte de la ONU y sexto, que continúe la presión social.

La intervención militar es una opción que está en la mesa y en el tablero geopolítico y los militares de Venezuela, deberían dejar su apoyo y que de una vez se dé el rompimiento de la unidad de acompañamiento que tienen alrededor de Nicolás Maduro..

 

Referencia

Pardo Rueda, R (2015). La historia de las guerras. Desde la independencia hasta nuestros días, una crónica completa de las guerras en Colombia. Debate.

[1] Para ver más sobre esto: https://www.mundo724.com/sin-margen-de-movilidad/

Esto fue escrito por

Jorge Andrés Rico Zapata

Comunicador Social – Periodista de la FUNLAM. Magíster en Estudios Políticos de la Universidad Pontificia Bolivariana. Diplomado en Seguridad y Defensa Nacional de la Escuela Superior de Guerra. Seguidor de la academia, la comunicación, los medios de comunicación, la política, el periodismo y la literatura.