El simulacro de la gestión de residuos en Bello

Bello: donde la voluntad popular choca contra el muro de una burocracia opaca y una oposición que prefiere ser censor

Una anécdota que sucedió en Bello, en esta ciudad donde la voluntad popular suele chocar con el muro de la burocracia ejecutiva y “legislativa”.

La comunidad, en un ejercicio de dignidad y organización, se reunió para presentar propuestas sobre un tema que define el futuro sanitario y ambiental de la ciudad: la actualización del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos. Lo que debía ser un diálogo técnico y ciudadano, terminó siendo el retrato de una crisis política profunda.

Por un lado, asistió una Alcaldía que ha blindado su gestión con una opacidad sistemática, desde contratos que nadie logra rastrear con claridad hasta metodologías de actualización que carecen de todo sustento técnico.

Fue la puesta en escena de una participación arreglada, diseñada no para escuchar, sino para validar decisiones ya tomadas a puerta cerrada. Pero la sorpresa mayor no vino del oficialismo, sino de la supuesta oposición. El concejal del Pacto Histórico, quien hoy camina de la mano con una administración del Centro Democrático, en lugar de actuar como puente o defensor de la base popular, prefirió asumir el rol de censor. Con un tono paternalista y soberbio, reprendió a la comunidad por desordenada y descalificó sus discusiones como apuntes sin conexión, dándole la espalda a quienes pretendía representar.

El resultado es un vacío absoluto. Ni el plan modificado responde a las urgencias de la ciudad, ni existe hoy una figura institucional que denuncie la falta de transparencia, ni contamos con una comunidad cuya orientación estratégica sea lo suficientemente sólida como para forzar un cambio de sentido.

Esta anécdota nos deja una tarea urgente para el próximo ciclo electoral. No basta con votar; es imperativo cuestionar la coherencia de un Pacto Histórico entregado a las formas de una administración neoliberal, un insulto ideológico por donde se mire, y recuperar la discusión seria sobre nuestro territorio.

Urge encontrar mecanismos de transformación que nos permitan revertir un POT redactado a la medida de los especuladores del suelo -lavadores- y las constructoras, y un modelo de gestión de residuos que parece más el resultado de un desorden libertario que de una política pública para la gente.

Julián Andrés Granda

Sociólogo marxista de la Universidad de Antioquia, Colombia; Magister en Estudios políticos Latinoamericanos con la tesis titulada el pensamiento político revolucionario de Luis Vitale Cometa por la Universidad Nacional de Colombia. Defensor del socialismo científico. Candidato a Doctor de la Flacso Ecuador; miembro del Pacto Histórico.

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