El Círculo, adentrándose en la mente de Kase.O

Nuevamente “El Puto Amo” del Hip Hop en español nos sorprende con una nueva producción discográfica. Se trata de El Círculo, un álbum en el que Kase. O asume un tono más personal y honesto en sus letras, sin abandonar las metáforas, el sentido del humor y la crítica social típica de Los Violadores del Verso.

Aunque Kase había dejado un Maxi Single previo al lanzamiento de este álbum,  extrañábamos una producción tan completa como lo fue Jazz Magnetism. El Círculo no es comparable con Jazz Magnetism no porque haya un retroceso en la calidad, sino porque mientras el anterior discos es una genial fusión del rap con el jazz; El Círculo, en cambio, es puro Rap Hardcore, producto final de un MC con más de 20 años de experiencia tirando rimas y que además ha contado con la colaboración de los mejores productores de la industria como R de Rumba, su compañero en Violadores del Verso, así como Gonzalo Lasheras, Cash Flow, Diego Lino Alias Teórico y el talentoso paisa Crudo Means Raw.

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El álbum se destaca por ser muy personal, una especie de introspección a la personalidad de Kase.O. Pocas veces se escuchan rimas tan sinceras y honestas como las que se oyen en “Guapo Tarde” o  “Viejos Ciegos”, éste último en colaboración con Sho Hai y el Xhelazz.  En el primer tema Kase manifiesta las inseguridades típicas de la adolescencia y cómo descubrió el rap, acompañado de un genial pero melancólico piano que refleja el estrés e inseguridad de esa época. “Viejos Ciegos” vuelve al muy honesto y descriptivo rap de los Violadores del Verso sobre las borracheras y sus reflexiones. En esta canción destacan las rimas del Xhelazz cargadas de humor negro, ironías y verdades incomodas, porque si hay algo cierto es que la edad “vuelve a los viejos verdes y a las mujeres maduras.”

Si usted es del tipo de personas que con tres tragos quiere empezar su propia revolución, no se verá defraudado con este álbum, en especial cuando escuche “Esto No Para”, una muy movida producción de Cash Flow donde se crítica a la religión, la guerra contra las drogas, la cultura bélica y nuestro corrupto sistema de gobierno que se justifica disfrazándose de “justicia o democracia”.

Para el que quiere sorprender a su [email protected] con una buena canción se le recomienda “Amor sin clausulas”, donde podemos escuchar un funk relajante que nos lleva a Los Ángeles de los 90, además de unas letras cargadas de romanticismo sin rayar en la cursilería, algo extraño en el rap actual. Si en cambio, lo que quiere es ir al grano y comérsela a besos, Kase.O, con sus letras sugestivas acompañadas de la seductora voz de la cantante hispano-jordana Najwa, hace un complemento perfecto con “Mitad y mitad”, nombre que le da a la canción.

Kase también se arriesga a explorar el flamenco en “Mazas y Catapultas”, donde se escuchan las geniales voces de las coristas Sara Díaz, Irene Reyes y María López. El piano que acompaña al ritmo flamenco producido por Gonzalo Lasheras es envolvente, entretenido y hace que la pista destaque sobre las voces de las coristas y el rapero.

En el álbum también recibimos una clase de Rap con “Yemen”, “Repartiendo Arte” y “Rap Superdotado”. “Yemen” saca el más puro estilo de Kase.O, aparte de contar con un genial video que de alguna forma mezcla al rap con un halo de alquimista medieval. “Repartiendo Arte”, aunque salió como sencillo el año pasado, vale la pena volver a destacarlo por sus letras profundas y ritmo introspectivo. Finalmente “Rap Superdotado” nos devuelve la unión de Violadores del verso y trae un estilo que hace recordar la época de auge del grupo con Vivir para Contarlo.

El Círculo es, al final de cuentas, el producto de un rapero experimentado, que no se encasilla en un solo ritmo, sino que se arriesga a probar ritmos nuevos sin abandonar sus raíces y dando como resultado una producción musical con temas muy diversos y memorables. Lo más destacable del álbum es la calidad de la producción de las pistas, en donde hasta el Outro destaca por su calidad musical.

Al final, El círculo logra trascender de las calles azarosas a los rincones más recónditos del ser, siendo este no solo un álbum de rap, sino de reconocimiento personal.