Capitalismo vs. Estado: la verdadera frontera entre Ucrania y Rusia

Mientras el mundo mira la guerra, otra ruptura —más silenciosa y quizá más decisiva— se está gestando en Europa del Este. No ocurre en el campo de batalla, sino en la mente de millones de personas: Ucrania y Rusia empiezan a separarse por las armas y, cada vez más, por sus creencias económicas. Un nuevo estudio publicado en la revista Economic Affairs sugiere que esta divergencia podría moldear el futuro de la región tanto como los resultados militares.

Los datos confirman que esta ruptura no es una impresión: es un hecho medible. El estudio, basado en encuestas de opinión realizadas en Ucrania, Polonia y Rusia, examina las actitudes hacia la economía de mercado y el capitalismo, y sus hallazgos son sorprendentes. Hoy, los ucranianos expresan algunas de las opiniones más favorables al mercado en todo el mundo, solo superados por un reducido grupo de países entre ellos Polonia, Estados Unidos, la República Checa, Corea del Sur y Japón. Rusia, en contraste, ocupa el último lugar a lo largo de 36 países encuestados: del mismo pasado soviético han emergido posiciones opuestas. En la mayoría de los países (incluidos Polonia y Rusia), la encuesta corrió a cargo de Ipsos MORI; en Ucrania, fue conducida por el International Liberty Institute.

En lugar de preguntar directamente sobre “capitalismo”, un término que a menudo conlleva connotaciones ideológicas, el estudio optó primero por seis preguntas sobre sistemas económicos sin mencionar la palabra en absoluto. Este enfoque no es casual: responde a un problema bien conocido. Muchas personas reaccionan negativamente ante la etiqueta “capitalismo”, incluso cuando respaldan los principios que la definen: la competencia, la propiedad privada y la libertad económica.

Cuando se les preguntó sobre estos principios en términos neutrales, apenas alrededor de uno de cada diez encuestados en Ucrania y Polonia estuvo de acuerdo con la afirmación de que “necesitamos mucha más intervención estatal en la economía, ya que el mercado falla una y otra vez”, en comparación con uno de cada cuatro en Rusia.

La brecha se vuelve inocultable cuando se desciende al terreno de las políticas concretas. Considérese la afirmación de que el Estado debería fijar los precios del alquiler y de los alimentos e imponer salarios máximos y mínimos. En Ucrania, el 32 % apoyó esta idea. En Polonia, escasamente el 19 % estuvo de acuerdo. En Rusia, la cifra se disparó hasta el 65 %, más del doble del nivel ucraniano.

Cultura divergente

Estos resultados apuntan a una divergencia fundamental en la cultura política entre dos países que durante décadas compartieron el mismo sistema soviético. Los ucranianos, al parecer, avanzan hacia una visión del mundo que abraza los mercados y limita el papel del Estado. Los rusos, por el contrario, siguen siendo mucho más propensos a favorecer el control gubernamental.

El contraste se vuelve aún más marcado cuando el término “capitalismo” se introduce explícitamente. El estudio incluyó una prueba de asociación con diez términos relacionados con el capitalismo, junto con 18 afirmaciones adicionales —tanto positivas como negativas— sobre el sistema. De nuevo, Ucrania destaca. De los 36 países encuestados, únicamente Polonia muestra un mayor apoyo al capitalismo, mientras que Estados Unidos se sitúa en un nivel igualmente alto. En 33 países, las percepciones del capitalismo son más negativas que en Ucrania.

Rusia se sitúa en el extremo opuesto del espectro. Solo en dos países las actitudes hacia el capitalismo son más negativas que en Rusia. Esta brecha no es marginal, sino profunda.

Se requiere cierta cautela al interpretar la evidencia. Las encuestas en Polonia y Rusia se llevaron a cabo varios años antes, desde 2021 y principios de 2022, frente a la encuesta ucraniana que tuvo lugar en septiembre de 2025. No obstante, las diferencias son tan grandes que dificultan atribuirlas principalmente al momento en que se realizaron. Además, las tres encuestas utilizaron el mismo cuestionario, lo que hace que las comparaciones sean inusualmente sólidas.

La explicación radica menos en acontecimientos recientes que en la experiencia económica a largo plazo. A partir de 1990, Polonia ha experimentado una de las transformaciones económicas más exitosas de la historia moderna, con crecimiento sostenido, aumento de ingresos y una integración progresiva en los mercados globales.

La trayectoria de Rusia ha sido mucho más irregular, marcada por períodos de estancamiento, una fuerte intervención estatal, una cleptocracia que no respeta la propiedad privada y una dependencia persistente en los recursos naturales.

Los ucranianos, situados entre estos dos modelos, han sacado sus propias conclusiones. El éxito de Polonia proporciona un ejemplo visible de lo que pueden lograr las reformas orientadas al mercado. Rusia, por el contrario, ofrece una historia aleccionadora.

Los hallazgos también revelan patrones demográficos importantes. Al igual que en la mayoría de los países, el apoyo a la economía de mercado y al capitalismo en Ucrania es mayor en quienes tienen mayor nivel educativo y mayores ingresos. Los hombres tienden a expresar opiniones más favorables que las mujeres, y esta disparidad de género es particularmente pronunciada en Ucrania. Sin embargo, en todos los grupos de edad, el patrón general se mantiene: tanto los ucranianos más jóvenes como los de mayor edad muestran actitudes ampliamente positivas hacia los mercados.

En conjunto, estos resultados cuestionan la suposición de que las sociedades postsoviéticas comparten mentalidades económicas similares. De forma inequívoca, Ucrania y Rusia se andan moviendo en direcciones opuestas. Una se está alineando cada vez más con los valores económicos de las democracias occidentales; la otra permanece arraigada en una tradición de control estatal.


Esta columna fue publicada originalmente en El Insubordinado.

Rainer Zitelmann

Fráncfort del Meno, Alemania (1957). Estudió Historia y Ciencias Políticas entre 1978 y 1983, graduándose con honores. Comienza su carrera académica en el Instituto Central de Investigación en Ciencias Sociales de la Freie Universität Berlin (Universidad Libre de Berlín), donde trabaja entre 1987 y 1992. Posteriormente, ocupa cargos directivos en el ámbito editorial y periodístico, llegando a dirigir diversas secciones del diario Die Welt, uno de los principales periódicos de Alemania, y a desempeñarse como editor en jefe de la editorial Ullstein-Propyläen, en aquel entonces el tercer grupo editorial más grande del país.

En el año 2000 funda su propia empresa: Dr. ZitelmannPB GmbH, especializada en consultoría de comunicación y posicionamiento estratégico para el sector inmobiliario alemán. La compañía se consolida rápidamente como líder del mercado, con una cartera de clientes que incluye a firmas como Ernst & Young Real Estate, CBRE y Jamestown. En 2016 vende la empresa y, desde entonces, se dedica de tiempo completo a la investigación académica y a la escritura.

Zitelmann ha escrito y editado un total de 29 libros sobre historia, política, finanzas y psicología del éxito, publicados en más de 30 idiomas. Entre sus obras más destacadas se encuentran: «The Wealth Elite: A Groundbreaking Study of the Psychology of the Super-Rich» (LID Publishing, 2018), «The Power of Capitalism: A Journey through Recent History across Five Continents» (LID Publishing, 2019) e «In Defense of Capitalism» (Republic Book Publishers, 2023). Sus libros sobre creación de riqueza y mentalidad del éxito tienen un impacto especialmente notable en países como China, India y Corea del Sur.

Obtiene su primer doctorado en Historia en 1986, con la calificación summa cum laude, por su disertación sobre la influencia del socialismo en el pensamiento de Adolf Hitler. En 2016 alcanza su segundo doctorado, esta vez en Sociología, con una tesis centrada en la psicología de los multimillonarios. Actualmente, Rainer Zitelmann es considerado una de las voces más influyentes del liberalismo contemporáneo y colabora de manera habitual con medios de prestigio internacional como Neue Zürcher Zeitung, The Daily Telegraph y Frankfurter Allgemeine Zeitung.

Comentar

Clic aquí para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.