Aún creo en el Centro Democrático (con independencia y criterio)

 

Nuestro columnista en Bogotá, Jhon Jairo Armesto T., posterga su cubrimiento habitual de las noticias políticas y culturales de actualidad desde la capital del país para realizar algunas observaciones y comentarios sobre la crisis interna del partido Centro Democrático, la Gran Consulta por Colombia y una crítica muy fuerte a los comportamientos y estrategia política de los militantes y liderazgos de la derecha colombiana.

“Casi toda idea es cheque sin fondos, que circula mientras no lo cobren”

 

“Sólo el imbécil no se siente nunca copartidario de sus enemigos”

 

“Verdadero aristócrata es el que tiene vida interior.

 Cualquiera que sea su origen, su rango, o su fortuna”

 Nicolás Gómez Dávila, filósofo y políglota colombiano. Cofundador de la Universidad de los Andes (1913-1994)

“Debemos organizar las energías del país para buscar el empleo, que deber ser sólido y redentor”

 Álvaro Gómez Hurtado, estadista, político y pensador conservador colombiano (1919-1995)

CENTRO DEMOCRÁTICO: ÚNICO PARTIDO VIABLE PARA LA CENTRO DERECHA COLOMBIANA COMO OPCIÓN DE PODER

Bueno. Quien escribe estas líneas destroce su carnet fundacional hace muchos años -o lo perdió en alguno de los atracos tradicionales en Bogotá, ya no me acuerdo-. Cuando escriba mis memorias, que será pronto, haré público el texto de más de ocho páginas con el que renuncié a la colectividad el 24 de julio de 2016. Y regresé en una fecha entre semana que no recuerdo de abril de 2023. Me acuerdo que el productor de radio y director de la emisora Tropirrumba FM -antiuribista furibundo- me acompañó y es testigo de mi reencuentro con la doctora Claudia Salgado, directora política de marras de la Colectividad, quién es testigo de mi regreso.

Regresé, sin esperar nada (porque esperé, ambicione e hice todo para regresar al Estado y ganar millones vía política y no funcionó). Y sigo sin esperar nada. Excepto que la Nación siga teniendo libertades tanto sus instituciones, su territorio y su gente, donde me incluyo.

Pero eso no me hace que vaya a traicionar mi esencia ni a personas queridas y valiosas. José Obdulio Gaviria fue mi primer jefe (y único) en el Congreso de la República. Paloma Valencia, mi mentora -y cómplice- para no desistir de escribir periodismo de opinión. María Fernanda Cabal apoyó mi labor como investigador. La identidad política, consolidación profesional y afectos hacia Antioquia y su gente la debo a haber dado el paso trascendental desde 2012 de acompañar al uribismo y alejarme lentamente de un entorno que no me favorecía en el conservatismo tradicional -del que muchos después por cuotas de poder huyeron al uribismo-.

Gabriel Vallejo Chulji, ex congresista y actual Director General del Centro Democrático. Pidió a los medios de comunicación realizarle las preguntas por escrito, de manera anacrónica e irrespetuosa de la libertad de prensa..  Foto Asuntos Legales

A PESAR DE TODO (Y DEL ACTUAL DIRECTOR) EL PARTIDO ES NUESTRA CASA

Muchas cosas dan rabia: la forma de escoger candidatos, las encuestas cuestionadas, la desigualdad de distribución de recursos, el maltrato a los fundadores, el clasismo y sectarismo, la influencia excesiva de los parlamentarios con respecto al poder de las bases, la no existencia de estructuras intermedias educativas, sindicales e informativa propias. Pero, lo peor, es que nuestra colectividad se encuentre en manos de una persona como el ex congresista Gabriel Vallejo tan obtusa, irrespetuosa de la prensa -eso de pedir cuestionarios de preguntas a los medios es una falta de respeto y una conducta anacrónica, inaceptable en el Primer Mundo-. La marca Uribe y la militancia está acéfala de dirección y de mentalidad. Lo más grave no es la propuesta de escisión, sino la gestión paupérrima que ojalá, no nos cueste no cumplir la meta de los tres millones quinientos mil votos necesarios para que el ex presidente Álvaro Uribe Vélez llegue de nuevo al Senado junto a veinticinco personas más.

Ex ministro de defensa y diplomático Juan Carlos Pinzón cerca a octubre de 2025 anuncia su candidatura a la Presidencia de la República.  Foto La Silla Vacía

APOYAR A JUAN CARLOS PINZÓN NO ME HACE NI TRAIDOR NI ANTIURIBISTA

Y los que hemos pasado laboralmente y periodísticamente por el Congreso de la República, sabemos que se debe aprender a trabajar con todo tipo de personas, en su gran mayoría quienes piensan y actúan diferente a uno, aún en entornos ideológicamente afines. Lamentablemente, aparte de mi ciudad, Bogotá, veo que las opciones de nombres del Partido Centro Democrático con contadas excepciones respaldadas por un trabajo político anterior que garantice reelección o por el voto de opinión por el activismo mediático y de redes sociales, son pocas las expectativas de volver a ser mayoría en la Cámara de Representantes. Otras coaliciones regionales partidistas han dado aval a liderazgos valiosos que en su momento incluso pertenecieron al Centro Democrático, pero que el desgaste burocrático, la falta de oportunidades de crecimiento político y la tragedia indefendible del Gobierno Nacional que dicen que tuvo Colombia entre 2018 a 2022 hizo que sin dejar principios se fueran a otras colectividades y movimientos.

Y eso merma tanto el apoyo ciudadano a liderazgos que ha legitimado desde las comunidades más allá del escenario político-electoral, y por lo tanto baja la calidad de las propuestas. ¿O cómo es posible que un candidato a la Cámara a reelección en mi ciudad, que promovió y apoyó la gaseosa idea de los “Gestores del Orden” galanistas (gastando plata que no hay del presupuesto de Seguridad) recoja firmas para avalar una consulta sobre militarizar el Distrito Capital sabiendo la imposibilidad legal y el riesgo tanto para los efectivos militares como para la población civil? Para saber que eso es populismo barato, no hay que haber pasado por el CIDENAL -aunque en una época mucho uribista se encontraba el cupo en las papas fritas al igual que ciertas maestrías de la Escuela de Guerra-.

Un claro ejemplo es la lista a la Cámara de mi ciudad apoyada por el ex ministro y diplomático Juan Carlos Pinzón del nuevo movimiento ¡Renovemos Ciudadanía! que cuenta con dieciocho liderazgos diferentes con enfoques, historias de vida y planteamientos de ciudad desde diferentes sentires que tienen en común provenir de sectores poco o nada relacionados con el ejercicio profesional de la política tradicional. Allí hay identidades para escoger, para acompañar e incluso para debatir y discutir.

Esa coherencia operativa, no el sectarismo político o la inconsistencia de discursos por pasiones o amores (puedo amar con mi vida a una novia, pero si ella detesta la matemática no va a poder ser CEO de una petrolera así yo resalte sus cualidades). El Centro Democrático ha exiliado, al menos en las regiones, la oportunidad de liderazgos valiosos, que ejecuten y aporten al bienestar nacional y local más allá del show electoral del momento.

Colombia tiene problemas conexos de seguridad, defensa, legitimidad de política exterior, de continuidad de políticas públicas económicas y sociales. La incertidumbre del salto al vacío de lo desconocido junto al miedo del totalitarismo pueden inmovilizar a la sociedad al quietismo frente al miedo que regrese el cinismo, la mediocridad y las formas lejanas. La conveniencia de la candidatura de Juan Carlos Pinzón como titular a la Presidencia de Colombia, muy seguramente acompañado y en cogobierno y en equipo con las capacidades y experiencia de la Senadora Paloma Valencia, de Juan Daniel Oviedo y de los demás candidatos de la Gran Consulta por Colombia y de otros sectores, es la única opción realista para hacer frente o al regreso de la política tradicional corrupta, a la improvisación y el show sectario, y al continuismo radicalizado de las tendencias actuales en el poder.

EPÍLOGO

Para no dejar, como en otras épocas de la vida cuando éramos jóvenes o cuando las personas adultas mayores tienen demasiado tiempo libre, que estas coyunturas que al país social, al país real poco y nada le importan las peleas entre políticos, algunos prefieren ver bodrios como La Casa de los Famosos o ver a Vicky Dávila encerrada en un ascensor en Corabastos. Una minoría preferimos trabajar, ser coherentes, no con una secta, no con un dogma, sino con las personas, con el verdadero bienestar del territorio y con el realismo de la vida en sociedad y democracia.

Colombia no necesita ni Mesías, ni payasos. Necesita estadistas, gerentes y ciudadanos comprometidos.

Por eso anuncio cuatro cosas:

  1. Soy militante del Centro Democrático. Seguiré siendo militante del Centro Democrático. Y si en el futuro cercano hay un llamado vocacional de poder local o constituyente lo haré desde las toldas de la Colectividad que junto a más de tres mil colombianos ayudé a fundar desde hace una década.
  2. Al Senado de la República apoyo irrestrictamente a las listas del Centro Democrático. Quiero que muchas personas de allí sean congresistas. Gente como Rafael Nieto Loaiza (columnista de este diario), Andrés Forero, Hernán Cadavid con su gestión eficiente, decente y efectiva por Antioquia -tesis que respalda desde hace más de tres años-, Carolina Restrepo Cañavera, Lizeth Reina, la ex cónsul Amalia Salgado, entre otros (y algunos que no me gustan) deben llegar en equipo el el ex presidente Uribe para desde el Congreso reconstruir el tejido institucional y de confianza de la ciudadanía en el Poder Público y sus ramas.
  3. A la Cámara de Representantes apoyo a Edwin Hernández, #105 Cámara de Bogotá por el Partido ¡Ciudadanos Renovemos!
  4. Al Senado de la República votar Lista Cerrada por el Centro Democrático. Solamente por el logotipo del Partido.
  5. En la Gran Consulta Por Colombia, Juan Carlos Pinzón es mi candidato presidencial. Por la Seguridad, la Defensa, el regreso a la Inteligencia

 

Tarjetón Cámara de Representantes Bogotá D.C. Opción #105 Edwin Hernández. Partido Ciudadanos Renovemos.  A la derecha, actividad en la Zona Comercial de San Victorino, en actividad el 28 de enero de 2026. Foto: Edición del autor

 

 

 

Al Poniente

Al Poniente es un medio de comunicación independiente que tiene como fin la creación de espacios de opinión y de debate a través de los diferentes programas que se hacen para esto, como noticias de actualidad, cubrimientos en vivo, columnas de opinión, radio, investigaciones y demás actividades.

Comentar

Clic aquí para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.