Lo gratis sale caro

José María Dávila Román

“A diferencia de Venezuela, Petro no goza de esa alta popularidad que tuvo Chávez porque nuestro país no tiene la bonanza económica de la que disfrutó y derrochó el extinto expresidente venezolano”.


Un amigo me contó que una persona de Venezuela le había dicho que ese país había empezado a decaer desde que Chávez asumió el poder y que creía que en Colombia iba a pasar lo mismo; sin embargo, yo le respondí que veía diferencias entre ambos casos: cuando Chávez asumió el poder, Venezuela era uno de los países más ricos de Sudamérica, incluso a mediados del siglo XX tuvo el apelativo de ser el Miami de Latinoamérica por su bonanza económica.

Venezuela sigue siendo uno de los países que tiene más reservas de petróleo a nivel mundial y eso le daba poderío económico que aprovechó Chávez para implementar subsidios que la ciudadanía le retribuía con alta popularidad, lo que le permitió reelegirse, modificar la Constitución de su país e implementar reformas que favorecieran su proyecto político pero que en el largo plazo, como lo vemos hoy, ese modelo socialista se volvió insostenible, sumergiendo a este país en una profunda crisis de la que se demorará en recuperar.

Chávez implementó subsidios del tipo causas blancas -es decir causas a las que nadie se opone-, porque quien se opone a que le regalen viajes todo incluido con destino a Cuba para que lo operen de una enfermedad, quién se opone a que le den subsidios de desempleo, quién se opone a que le den estudio y mercado gratis. ¡Nadie! Pero son gastos sociales que se vuelven inviables en el largo plazo si quien los otorga (el Estado) no genera nuevos recursos económicos ni nuevos modos de producción que permitan financiar ese gasto social.

Petro no goza de la alta popularidad que tuvo Chávez porque nuestro país no tiene la bonanza económica de la que disfrutó y derrochó el extinto expresidente venezolano. Y, al no tener cheque en blanco no puede implementar esa política de subsidios que le permitan fortalecerse políticamente. Recordemos que en campaña Petro prometió 500 mil pesos mensuales para adultos mayores, subsidio que no llega a todos y a quienes llega, es de 250 mil pesos aproximadamente.

Pero el gobierno Petro le sigue apuntando al populismo con el ánimo de seguir en el poder y dar la pelea en las próximas elecciones. Desde ya están en campaña con la propuesta de consulta popular con la Reforma Laboral, que pareciera otra causa blanca, pero que sólo quienes tienen empresa saben lo dañino que sería esta reforma para la creación de nuevos empleos y, que, por el contrario, los pondría en riesgo. Me decía este mismo amigo que tiene un almacén donde genera 4 empleos pero que si esta reforma laboral se aprueba, si mucho, sólo podrían generar un empleo, porque no les da para pagar toda la carga prestacional que esta reforma propone como las horas extras desde las 6 p.m.; y que los trabajadores seguramente ven positiva porque aparentemente son más beneficios para la clase obrera, pero si las empresas se asfixian no habrá empleos suficientes para la población y es lo que empieza a generar ese círculo vicioso del excesivo uso e implementación de subsidios: destrucción de la economía.

Las encuestas dicen que el presidente Petro y por tanto su proyecto político conserva un 30% de su electorado y de ninguna manera se puede descartar, menos teniendo la chequera nacional; pero se puede dar la pelea con candidatos que ojalá pongan como prioridad el desarrollo del país brindando seguridad jurídica para las empresas, incentivando la inversión para que haya más empleos formales y bien pagos, descentralizando el desarrollo para que pequeñas y medianas ciudades tengan polos industriales y así enseñar a pescar y no regalar el pescado. Lo gratis sale caro, como le sucedió al hermano país.

José María Dávila Román

Comunicador Social - Periodista de la UPB con Maestría en Gerencia para la Innovación Social y el Desarrollo Local de la Universidad Eafit. Creo que para dejar huella hay que tener pasión por lo que se hace y un propósito claro de por qué y para qué, hacemos lo que hacemos. Mi propósito es hacer historia desde donde esté, para construir un mundo mejor y dejar un legado de esperanza y optimismo para los que vienen detrás. Soy orgullosamente jericoano.

Nota al pie: El columnista tiene o ha tenido vinculación laboral con la minera AngloGold Ashanti. 

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