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¡Messi, el mejor del mundo, va a estar bien!

Ha caído, claro, pero es humano, no un dios, como muchos lo llaman. No conozco el primer deportista que no haya perdido más de lo que ha ganado. Ni Cristiano Ronaldo, que es un animal competitivo, puede decir que ha salido más veces victorioso que derrotado.

El fútbol es de los deportes que más me gusta, lo jugué y lo practiqué de niño, pero desafortunadamente hoy es de los temas de los que menos hablo, porque a veces las cosas que más nos importan se digieren en privado. No consumo fútbol las 24 horas del día como acostumbran mis amigos y familiares porque me he dedicado a otros menesteres y quehaceres.

Y no me importa quién gane o pierda, a mí lo que me gusta es el fútbol. Está bien visto seguir un club y ser apasionado, cuando es todo lo contrario, la pasión ciega, nos hace comportarnos de manera errada. Como dice Valdano, “El fanatismo tiene como característica que reduce el recinto mental y deja sitio solamente para las obsesiones”. Y no es que vea fútbol como quien va a la ópera, sino que puedo verlo interesado en el fútbol mismo, no en cuál de los lados se va a imponer.

Dicho esto, yo no he visto nada igual a Lionel Messi, y me da igual que juegue en el Barcelona, el Madrid o en el Júnior. Si a uno le gusta el fútbol, le tiene que gustar el argentino en lugar de desacreditarlo cuando pierde. Tampoco entiendo a los que dicen que si no gana el mundial no puede ser el mejor, como si una cosa tuviera que ver con la otra.

Esto no es un deporte individual y, encima, lo único que se necesita para ser el mejor en un oficio es hacerlo mejor que los otros que se dedican a lo mismo. Messi hace casi todo bien y lo lleva haciendo un partido sí y otro también desde hace catorce años.

Ha caído, claro, pero es humano, no un dios, como muchos lo llaman. No conozco el primer deportista que no haya perdido más de lo que ha ganado. Ni Cristiano Ronaldo, que es un animal competitivo, puede decir que ha salido más veces victorioso que derrotado.

Messi es un milagro, no solo por lo que hace en la cancha, sino porque estuvimos a punto de perdérnoslo. Tuvo problemas de crecimiento y basta con oírlo hablar para saber que su cabeza es cosa rara. No es Maradona, que además de talentoso era un caudillo.

Hoy, nadie lo discute pese a que tuvo altibajos y a que en clubes no le fue tan bien. Y no pasa nada, Maradona fue un fuera de serie y sus defectos no le restan valía. Por eso es hora de aceptar que a Messi el carácter no le da y que en selecciones no la logra. Él solo se dedica a jugar fútbol mejor que los demás. Es casi un autista, como Forrest Gump cuando veía una pelota de pimpón.

La calidad no se puede cuantificar, pero el desempeño sí, y Messi tiene estadísticas individuales y colectivas increíbles. No solo cambió la historia del Barcelona y del fútbol, sino que maneja registros goleadores de Puskas, que se retiró hace setenta años. Y ni siquiera es delantero. Algunos se quejaron cuando en 2010 le dieron el Balón de Oro en lugar de a Xavi o a Iniesta, cosa que es entendible: cuando Messi juega, es Xavi, Iniesta y Messi.

Dicen también que se borra en los partidos importantes, algo que es mentira, más allá de que no aparezca siempre. En la serie contra Liverpool hizo dos goles y tres pases de gol en la ida, y a la vuelta su equipo, que fue un desastre, él incluido, tuvo siete remates: cuatro suyos y otros tres a pases de él. Podremos decir que es frágil y eso lo hace fallar, pero no que se borra.

Lo increíble es que hay personas que cuentan los días para que Messi se retire, como si en vez de gustarles el fútbol lo odiaran. Messi no necesita defensa, tendrá días buenos y malos, pero va a estar bien más allá de las derrotas y las críticas. Seguirá jugando hasta que aguante y le dolerá no haber ganado un mundial, pero eso no le quita que el fútbol no haya visto a alguien como él.

Solo les digo que traten de ver todos los partidos de Messi que puedan, que en mes y medio cumple 32 años, y un man asi no vuelve a nacer.

Esto fue escrito por

Daniel González Monery

Estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales (Universidad del Atlántico). Columnista invitado del Diario La Libertad (Barranquilla).
Columnista invitado del periódico El Colombiano (Medellín).
Colaborador de la Revista Las 2 Orillas (Bogotá).
Columnista del portal Ultima Hora Colombia
Columnista del Portal La Oreja Roja (Medellín).
Columnista del Portal Al Poniente.