¿Es viable incrementar el salario mínimo para el 2023?

Incrementar por encima del 10% el SMV, produciría un efecto inversamente proporcional sobre el empleo”.


La economía global ha entrado en una etapa de incertidumbre, donde las presiones inflacionarias y la devaluación de las monedas emergentes juegan un papel determinante. En lo corrido del año los bancos centrales aumentaron las tasas de interés de manera vertiginosa, intentando frenar la inflación y ocasionando que las proyecciones de crecimiento para el próximo año se vean afectadas, provocando jornadas de volatilidad en los mercados.

En este contexto, la discusión y concertación del alza del salario mínimo para el 2023 estará condicionada por el complejo escenario de alta inflación 12,22%, donde el Gobierno Nacional, el sector privado y las centrales obreras, determinarán si queda por debajo de la línea de inflación o, por el contrario, se incrementará por encima del 12%.

Precisamente el año pasado se acordó una suba del 10,1% cuando la inflación fue apenas del 5,6%, teniendo en cuenta que prevalece cierta tensión por parte de la oposición y la clase trabajadora que no está llegando a fin de mes.

El Gobierno de Petro se enfrenta a la difícil decisión de aceptar un incremento del salario mínimo del 12% que siga empujando al alza inflacionaria o de congelarlo y enfrentarse a las centrales obreras y a la clase media del país, marginando la inflación.
Incrementar por encima del 10% el SMV, produciría un efecto inversamente proporcional sobre el empleo, como lo indicó el equipo de investigadores del Banco de la República.

Ante la situación planteada, no es viable un aumento del SMV para el próximo año, puesto que aumentarán los despidos, se reduciría la creación de empleo y se incrementaría el empleo informal; una suba real del 1% sobre el SMV actual, destruiría unos 71.600 empleos, elevando la tasa de desempleo en 0,2 puntos porcentuales.

¿Congelar precios?, alternativa errada

Está claro que el incremento del SMV impacta directamente a la inflación, pero proponer un congelamiento de precios de los bienes y alimentos que componen la canasta básica familiar para mantener una estabilidad, no sería una buena idea.
Mientras que algunos países ya han implementado estas medidas de “control de precios”, como es el caso de Argentina, Bielorrusia, Brasil, México, Panamá y Venezuela, en ninguno de éstos han tenido éxito.

En suma, es inviable aumentar el SMV para el periodo 2023 por el desequilibrio macroeconómico que afronta la economía Nacional, el Gobierno debe incentivar a las pequeñas y medianas empresas (pymes), vía subsidios para la generación de empleos formales, fortaleciendo la industria nacional mediante la sustitución de importaciones y no solamente a través del incremento arancelario.

El congelamiento del salario y la intervención cambiaria por parte del central, podrían ponerle un freno a la indexación que está generando una inercia inflacionaria.


Otras columnas del autor en este enlace: Sebastián Torres Murillo

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Sebastián Torres Murillo

Economista de la Universidad de Buenos Aires, miembro del grupo de investigación de políticas públicas latinoamericanas y el caribe (UBA). Defensor de la paz y la integración regional

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