El Petro que llegó de Venezuela

     

En medio de la desastrosa situación económica de Venezuela, los usuarios del bitcoin en ese país pasaron de 450 en 2014, a más de 200 mil a la fecha, aproximadamente. El bajo precio de la energía hace de ese país un centro de minería de monedas virtuales: ahora el Sebin arresta, no por tráfico de cripto-monedas, sino por “robo de electricidad”.

En diciembre pasado, Maduro vociferó que su nación sería la primera en tener una cripto-divisa estatal, el Petro, respaldada por millones de barriles de crudo y otras riquezas naturales. Para esquivar las restricciones comerciales internacionales que enfrenta el país, se creó, además, la Superintendencia de Cripto-monedas y Actividades Conexas. Altos asesores del Kremlin supervisaron el proyecto y el propio Putin dio luz verde a la iniciativa, según TIME.

Pocas semanas después, Trump firmó una orden ejecutiva “prohibiendo todas las transacciones» con «cualquier moneda digital» emitida por el Gobierno socialista. En la actualidad el Petro, considerado un fraude, naufraga en los intestinos de la escandalosa nomenklatura estalinista madurista. Uno de los principales atractivos de las cripto-monedas es que quienes participan en sus transacciones permanecen anónimos, detalle de gran utilidad para organizaciones delincuenciales dedicadas al contrabando, legitimación de capitales y financiamiento del terrorismo.

Los tres países que en el mundo más tramitan el Bitcoin son China, Nigeria y en tercer lugar Colombia, seguida por Venezuela. Aquí, se mueven más de 3.345 millones de pesos semanales y las transacciones con monedas virtuales crecieron 1.200% durante 2017. La Operación Tulipán Blanco, rastreó una mega-operación de blanqueo de 8 millones de euros a través de cripto-monedas, ingresados a y recuperados en Colombia en la modalidad de ‘goteo’, utilizando 250 cajeros ubicados en las zonas cocaleras de Meta, Arauca, Putumayo y Vichada, a través de una red que conecta a España, Finlandia, Panamá, Colombia y Venezuela.

La DEA le sigue el rastro a la cocaína colombiana en estas negociaciones con el bitcoin y el Petro, combustible de  estructuras criminales que involucran, entre otros, a alias Santrich, Márquez, Gentil Duarte, Guacho, el eln, el epl, el cartel de Sinaloa, el G2, el Sebin y narco-organizaciones de otros países, que tendrán representación legal en el Congreso y estarán protegidas por la JEP, Corte de tinte comunista, de mal parto y desacreditado registro.

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John Marulanda

Consultor Internacional en Seguridad y Defensa.