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2020: El año de una nueva revolución científica

Avances en el campo de la física de partículas, la ingeniería genética, la medicina, la microbiología molecular y la informática dan fiel evidencia de que este año podría sugerir que estamos ante una nueva revolución científica.


Sin precedentes en la historia reciente, el 2020 se convirtió en el año cumbre de la investigación científica. La acelerada carrera por el desarrollo de una vacuna que frenaría la pandemia del COVID-19 demostró, entre otras cosas, que la ciencia es indudablemente la herramienta de progreso de la humanidad. Además, otros avances en el campo de la física de partículas, la ingeniería genética, la medicina, la microbiología molecular y la informática dan fiel evidencia de que este año podría sugerir que estamos ante una nueva revolución científica.

La historia de la ciencia, desde la antigüedad hasta la edad actual, ha catalogado cuatro revoluciones que han marcado un punto de ruptura en el progreso de la humanidad: la primera de todas es la Revolución Copernicana (siglo XVII). Esta revolución marcó un hito en la redefinición de los postulados teológicos de la Edad Media, pues gracias al trabajo de Nicolás Copérnico, Johannes Kepler e Isaac Newton se dio origen al método científico y la ciencia, como rama del conocimiento humano, que desvirtuaba algunos postulados que la Iglesia Católica en materia de astronomía y física. Además de estos descubrimientos, la revolución copernicana fue el punto de ensamble del método inductivo de conocimiento, además de la polémica entre el empirismo y el racionalismo, que precedería la época de La Ilustración.

La segunda etapa de revoluciones científicas es la denominada Revolución Darwiniana (Siglo XIX). Como su nombre lo sugiere, comienza con la publicación del texto de Charles Darwin El origen de las especies, además se comenzaron a gestar grandes avances para la biología y la bioquímica molecular. Fue por esos años, donde la química como ciencia sistemática y articulada, empezaba a dar respuesta a los grandes interrogantes sobre las interacciones de la materia. Por ejemplo, fue hacia 1859 cuando el científico Dmitri Ivánovich Mendeléyev comenzó a articular la Tabla Periódica de Elementos Químicos, junto con sus propiedades físicas y químicas; este proceso de articulación de la tabla de los elementos duraría hasta el Siglo XX.

La otra etapa a mencionar es la denominada Revolución Einsteniana (Siglo XX). Paralelamente, Albert Einstein publicaba su trabajo sobre la Relatividad General y Relatividad Especial, los avances en áreas como la inmunología, microbiología molecular y la química atómica tomaban fuerza. En la década de 1940 y principios de la de 1950, los experimentos señalaron que el ADN era el componente de los cromosomas que contenía las unidades portadoras de rasgos que se conocerán como genes. Un enfoque en nuevos tipos de organismos modelo como virus y bacterias, junto con el descubrimiento de Watson y Crick de la estructura de doble hélice del ADN en 1953, marcó la transición a la era de la genética molecular. Desde la década de 1950 hasta la actualidad, la biología se ha extendido enormemente en el dominio molecular. Adicional a esto, el código genético fue descifrado por Har Gobind Khorana, Robert W. Holley y Marshall Warren Nirenberg después de que se entendiera que el ADN contenía codones.

Finalmente, Después de estos descubrimientos, tenemos la última etapa: la denominada la revolución indeterminista. En esta la mecánica cuántica –una férrea respuesta a la teoría de la Relatividad de Einstein-.  Posteriormente se formuló la teoría cuántica de campos, para extender la mecánica cuántica de acuerdo con la Teoría de la Relatividad especial, alcanzando su forma moderna a finales de la década de 1940, gracias al trabajo de Richard Feynman, y Freeman Dyson, los cuales formularon la teoría de la electrodinámica cuántica. Esta teoría formó la base para el desarrollo de la física de partículas. En 1954, Chen Ning Yang y Robert Mills desarrollaron las bases del modelo estándar. Este modelo se completó en los años 1970, y con él fue posible predecir las propiedades de partículas no observadas previamente, pero que fueron descubiertas sucesivamente, siendo la última de ellas el quark top. Por el lado de la biología, la edificación del Proyecto Genoma Humano tuvo como objetivo mapear el genoma humano general. Este proyecto se completó esencialmente en 2003 y aún se están publicando análisis adicionales. El Proyecto Genoma Humano fue el primer paso en un esfuerzo globalizado para incorporar el conocimiento acumulado de la biología en una definición funcional y molecular del cuerpo humano y de los cuerpos de otros organismos.

Ahora sí, la nueva revolución científica. Fácilmente, podemos incorporar en la etapa actual los avances en la informática, la incorporación de la nanotecnología en el análisis del ADN, la computación cuántica, la ingeniería molecular y la ansiada vacuna para frenar la pandemia del COVID-19 son los logros más importantes de esta nueva revolución. Aún con cuentas pendientes como el descubrimiento de la cura del VIH, el cáncer, el Modelo Estándar de Física y la prevención de nuevas pandemias son los retos de la humanidad para el futuro. Para lograr esto, es imprescindible que cada día la ciencia se convierta en un pilar esencial de nuestro desarrollo y nuestro progreso. Esta crisis nos ha dejado claro que, sin ciencia, estaremos subyugados a las eventualidades como epidemias, desastres naturales, emergencias químicas y biológicas y guerras.