Opinión

El futuro del país reposa en las firmas de la conciencia

¿Le gustaría hacer parte por primera vez de un cambio circunstancial  en la política colombiana? Antes de votar, existen mecanismos y herramientas de participación que pueden ser decisivas tanto como el voto en un sistema democrático. La aspiración a La Casa de Nariño por firmas, es un método legal pero pretencioso para aspirar a la presidencia y puede hacer diferencia a un nivel macro en las elecciones.

Más de 25 candidatos buscan esta opción. Pretendientes de gran influencia como Gustavo Petro, Juan Carlos Pinzón, Fajardo, Humberto De La Calle y ahora Vargas Lleras, utilizan el mecanismo de firmas para llegar a la presidencia. ¿Por qué?

Petro no logró encajar en el Polo luego de su desastrosa carrera en la Alcaldía de Bogotá y su disputa con el ex procurador Ordoñez.  Pinzón se retira del Partido de la U por desacreditar las políticas de Santos respecto al conflicto con las guerrillas colombianas. Fajardo decidió recoger firmas ya que Claudia López representará el partido verde.  Humberto De La Calle no tiene una afiliación partidista y así busca una coalición de ideologías. ¿Pero Vargas Lleras, el presidente de Cambio Radical, recogiendo firmas?

El ex vicepresidente de Colombia busca oportunismo con este mecanismo, al alejarse de los escándalos de Cambio Radical que los vincularon con corruptos en varias administraciones nacionales. Adicional, busca acercarse mas al pueblo, pues su imagen representa la de un político elitista y alejado al demos. Finalmente porque el es dueño de las decisiones en Cambio Radical y la ley establece que, en pocas palabras, ningún político de un partido puede crear un movimiento ciudadano ya que se considera doble militancia.

Por el motivo anterior, el futuro reposa en las manos de los colombianos. La mano que firma es la que, en primer instancia, le permitirá llegar a un candidato a la postulación. Sabemos que luego de que se conviertan en candidatos, las coaliciones partidistas se generan para no perder influencia en la administración futura.

No firme ni micho menos vote sin estar informado. La desinformación no puede ser el eje de las votaciones en Colombia. Estar enterados de todo el proceso democrático, las propuestas de cada candidato, el por qué de cada una de sus acciones, el contexto político actual y finalmente el voto, se conciben como derechos pero realmente son deberes del colombiano y es ahí donde estriba uno de los problemas agónicos de la política de nuestro país.  Debemos ir de la ciudad al Estado como bien tituló su libro el gran estudioso de la democracia Giovanni Sartori, pero para ello, es indispensable estar informado.

Lo que sucede en Colombia es que a la mayoría de los ciudadanos no les gusta informarse sino que los informen. Cuando los informan, lo que básicamente absorben son una serie de ideas preconcebidas para beneficiar los intereses de unos cuantos.  Cuando usted se informa, es usted quien decide que información aborser o como analizar la que le presentan. Pero lastimosamente, la globalización nos ha llevado al facilismo de recibir contenidos virales de manera rápida y veloz y la lectura a fondo se esta perdiendo, lo cual desemboca en mares de desinformación incluso a veces creados por los expertos en marketing político.

¿Quiere ser parte de un cambio circunstancial? leer es el primer paso. Una lectura juiciosa para luego elegir el candidato que mejor represente sus intereses y más importante aún: el interés de la mayoría, que es finalmente lo que la democracia pretende. En segundo lugar, no le firme a cualquiera, son cinco segundos firmando pero se podrían convertir en cuatro años soportando.