Opinión

El baile de la discordia

El 31 de diciembre del 2016 las FARC perpetró un baile en complicidad con delegados de la ONU. Tomaron alcohol en presencia de menores y se divirtieron como tal vez hace años no lo hacían. Lo anterior no parece un hecho grave, pero ha sido magnificado por la propaganda uribista para deslegitimar el proceso de paz.

Es un hecho poco común pero no es tan grave como para darle la trascendencia que le dan los Uribistas. Ya incluso el New York Times sacó un artículo con declaraciones de María Fernanda Cabal. Si los delegados de la ONU cometieron una falta conforme al protocolo acordado es algo que debe verificar Naciones Unidas, pero sin duda prefiero ver a las FARC bailando echando bala o planeando atentados.

 

¿El problema es el baile?

Que los delegados de la ONU bailen con guerrilleros es, para algunos, una falta de profesionalismo, otros hasta cuestionan la imparcialidad de la ONU, como si la ONU fuese un refugio de comunistas. Lo que quiero cuestionar no es el baile, para algunos puede ser una falta grave, para otros no tanto. Lo preocupante es la amplificación por parte de Uribismo de este y otros hechos que han venido sucediendo en las Zonas Veredales de Concentración.

Me da la impresión que algunos quieren mantener la imagen de las FARC como esos monstruos despiadados, violadores y asesinos y es por ello que les es tan difícil ver a los guerrilleros divirtiéndose, porque en su mente deberían estar presos por criminales o muertos por comunistas. No aceptan que las FARC son tan colombianos como usted o como yo, que se emborrachan, gritan los goles de la selección, bailan salsa, vallenato y merengue, que tienen hijos a los cuales quieren ver y abrazar. No será raro ver magnificado un episodio como este cada semana.

Todo el proceso de paz es una prueba de supervivencia para el Uribismo y trataran por todos los medios de restarle credibilidad y legitimidad. Sin la amenaza de las FARC el Uribismo no tiene como infundir el miedo que hace que la gente los vote. Su modelo económico es el mismo que propone Santos, su propuesta de Estado es uno donde controlen todas o casi todas las ramas del poder público para así disfrutar de la impunidad del poder.

Cuando las FARC se muestran como humanos, ya sea bailando o conversando con sus familiares, de pronto se derrumba la imagen de monstruos que han difundido por décadas con complicidad de los medios de comunicación. Hay que recordar que antes a un guerrillero muerto “se le daba de baja”, mientras que un soldado era “asesinado vilmente” por el terrorismo. Si resulta que las FARC son tan humanos y tan colombianos como ud o como yo entonces ya no tengo la justificación para exterminarlos por la vía militar o paramilitar.

Como no pudieron dilatar la firma de los acuerdos y posponerla para utilizarla como caballito de batalla en el 2018 ahora tratan de oponerse a todo lo que tenga que ver con la implementación. Las noticias magnificadas por este aparato de propaganda les restan importancia a los hechos positivos, como que ya no llegan heridos al Hospital Militar, y en cambio magnifican un baile con delegados de la ONU o que los guerrilleros se reúnan con sus familias. Llegan hasta el punto de acusar a las FARC (Sin pruebas) de contratar menores de edad como prostitutas y llevarlas a esas zonas.

Desde hace rato vengo insistiendo en la increíble efectividad muchas veces subestimada del aparato de propaganda Uribista. Este aparato cuenta con miles de seguidores que comparten todo lo que publican sin importar si es verdad o no, tienen líderes de iglesias replicando esta información. Sin duda sus noticias falsas y sus medias verdades van a influir en la opinión que tengan muchos colombianos que no son necesariamente Uribistas pero que si son fáciles de engañar.

La noticia no es el baile, la noticia es y será cualquier cosa que haga o deje se hacer las FARC y que pueda ayudar a mantener la imagen de despiadados terroristas que no merecen ser perdonados.

Esto fue escrito por

Cristian Ortega

Estudiante de Economía de la Universidad de Antioquia, crítico de la clase politica tradicional y de los caudillismos. A favor de un desarrollo sostenible, un crecimiento con inversión social y la defensa de los animales.