Opinión

Donald Trump: Un peligro para la libertad estadounidense

En oposición a la tiranía inglesa, respetando la vida, el trabajo y la propiedad privada, nace la confederación de las 13 colonias, EEUU. Sus principales consignas: la creación de bienes y servicios para su posterior intercambio, la defensa –mediante justicia- de los acuerdos mutuos que facultaron a los estadounidenses para la creación e intercambio de bienes y servicios, y la defensa –mediante seguridad- del espacio terrenal para evitar que los tiranos se apropiaran –nuevamente- de su riqueza. Después de la firma y aprobación de la primera constitución liberal, 1787 es un hito para los defensores de la libertad. EEUU fue grande porque permitió la creación de riqueza, el libre intercambio de bienes y servicios y la libre circulación de personas.

Lejos del liberalismo promovido por los padres fundadores de EEUU, es elegido Donald Trump presidente. Cerrar fronteras –detener la libre circulación de personas- y aumentar las tasas impositivas para los bienes que no se produzcan en su país –detener el libre intercambio de bienes y servicios-, son sus principales propuestas. Su política proteccionista –corriente opuesta al liberalismo- amenaza con acabar el sector empresarial dentro de este país.

Hasta el momento, EEUU ha tenido uno de los ambientes más favorables para propiciar el emprendimiento a nivel mundial, permitiendo que las mentes más brillantes, lleguen y desarrollen todo su potencial en este país. Si EEUU deja de propiciar esto, con fuertes políticas antiinmigración, simplemente hará que las mentes emprendedoras, capaces de transformar el mundo, huyan a países que les permitan -como este lo hizo alguna vez- su libre desarrollo, perdiendo uno de sus principales valores: la libre circulación de personas, que termina siendo, el libre intercambio de ideas.  En este punto, las mismas empresas que ya están constituidas en el país, tendrán que buscar constituirse en países con políticas migratorias más laxas, acabando de a poco con el sector empresarial estadounidense.

Las tasas impositivas no lograrán algo diferente a lo que lograrán las políticas antiinmigración. Cerrarse al libre intercambio de bienes y servicios -venidos de otros países- solo logrará que EEUU se aísle –gradualmente- de una economía mundial, no como lo quiere mostrar Donald Trump, que a futuro, serán el centro de la misma. Los empresarios preferirán crear riqueza en ambientes más favorables que el estadounidense –como Hong Kong, Nueva Zelanda, Australia o Suiza- y preferirán proveer de bienes y servicios a 194 países, en vez de únicamente a EEUU. Con esta política aislacionista, se generará una oportunidad única para el libre comercio, acabando con el ambiente favorable estadounidense, de a poco, muchos países bajarán sus tasas impositivas para generar mayor competitividad. Se verá la reducción del sector empresarial en EEUU y el florecimiento del sector empresarial en las economías que se vuelvan más competitivas que esta.

EEUU solo podrá ser grande de nuevo si vuelve a los principios con los que se fundó: el respeto por la vida, el trabajo y la propiedad privada. ¡Menos proteccionismo! ¡Más libertad!

Esto fue escrito por

Martín Sánchez Díaz

Martín Sánchez es estudiante de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Colombia. Miembro del Movimiento Libertario, Coordinador de Incorporaciones. Columnista Revista CiudadBlanca, Columnista Proyecto Libertario. Liberal Clásico. Apasionado de la ciencia y la política.