Opinión

¿Colombia tiene libertad económica?

Colombia desde su misma constitución no es un país que defienda los derechos de propiedad, carece de normas claras y definidas. Dice la Corte Constitucional “Por motivos de utilidad pública o de interés social definidos por el legislador, puede presentarse la expropiación la cual debe efectuarse a través de sentencia judicial”.

Los tres conceptos que definen la libertad económica son:

Un gobierno limitado

Colombia está lejos de un gobierno limitado, para el 2016 superó un presupuesto anual de $240 billones, repartido en un aparato estatal inmenso: Presidencia de la República, Vicepresidencia de la República, Ministerio del Interior, Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Ministerio de Justicia y del Derecho, Ministerio de Defensa Nacional, Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Ministerio de Salud y la Protección Social, Ministerio de Trabajo, Ministerio de Minas y Energía, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Ministerio de Educación Nacional, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, Ministerio de las TIC, Ministerio de Transporte, Ministerio de Cultura.

El desborde de la planificación central de los medios de producción conlleva a un Estado torpe e ineficiente que intenta decidir mejor que cada individuo, la vida de 48’000.000 de habitantes. Sin importar este panorama, hay personas que creen que el Estado colombiano es pequeño y que, para solucionar todas las fallas que el mismo presenta, toca agrandar su tamaño, ¿desde cuándo un error se soluciona volviéndolo más grande?

Derechos de propiedad

Colombia desde su misma constitución no es un país que defienda los derechos de propiedad, carece de normas claras y definidas. Dice la Corte Constitucional “Por motivos de utilidad pública o de interés social definidos por el legislador, puede presentarse la expropiación la cual debe efectuarse a través de sentencia judicial”.

La no defensa de los derechos de propiedad, desencadena en dos fenómenos: Una posible arma contra los detractores del Estado, justificando la persecución por medio de la expropiación como ya se ha visto en muchos países de corte socialista. También termina generando incertidumbre, desincentivando la inversión dentro del país, ¿quién quiere invertir con el riesgo de que el Estado lo expropie?

Libre comercio

Colombia no realiza libres intercambios de bienes y servicios ni a nivel nacional ni a nivel mundial, a diferencia de lo que quieren mostrar los políticos tradicionales la mayoría de los bienes y servicios utilizados en Colombia, además de supervisados por el Estado, son de producción nacional, lo que termina generando sobrecostos, afectando a los ciudadanos de a pie, generando también menores ingresos, afectando a los productores de bienes y servicios.

Muchos confunden libre comercio con los tratados de “libre comercio”, los tratados de “libre comercio” no son un intercambio libre, sino la máxima expresión de planificación en los intercambios de bienes y servicios, definiendo por ejemplo en semillas, desde cantidades, tamaños, hasta los tipos de estas. El Estado no debe definir estos ítems, sino el mismo mercado buscando su autorregulación entre oferta y demanda.

Si el Estado en verdad busca un tratado de libre comercio debe empezar disminuyendo su papel protagónico y mesiánico, eliminando aranceles y permitiendo el libre intercambio de bienes y servicios a nivel nacional e internacional. Ninguna intervención del Estado en la economía tiene justificación.

Lección

A diario, una mayoría de políticos en Colombia, en cada discurso, hablan de la libertad económica y del “neoliberalismo” de su país. Algo que dista, como ya se demostró, de la realidad. Burocracia e impuestos alejan a los colombianos de un libre intercambio de bienes y servicios. Según el ranking del Fraser Institute, en términos de libertad económica, Colombia es uno de los países más proteccionistas, ocupando el puesto 116 de 159 países, tan solo a 5 puestos de Bolivia, un país oficialmente declarado socialista.

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Esto fue escrito por

Martín Sánchez Díaz

Martín Sánchez es estudiante de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Colombia. Miembro del Movimiento Libertario, Coordinador de Incorporaciones. Columnista Revista CiudadBlanca, Columnista Proyecto Libertario. Liberal Clásico. Apasionado de la ciencia y la política.