Opinión

Campo verde

El dilema sin fin de este mundo mamarracho y absurdo, reforestar o construir, ha dominado el panorama nacional e internacional desde hace más de diez mil años, anteponiendose conceptos económicos, políticos y religiosos sobre los comunitarios. No importa si la ideología es de izquierda o derecha, siempre habrán conceptos bien documentados y/o populismo demagógico para defender los procesos de construcción, como en el caso de los suburbios israelíes en territorios palestinos, donde los judíos tienen derecho a lujosas mansiones estilo la famosa Catedral de Envigado (otrora sitio de admiración de Pablo Escobar), mientras que los palestinos quedan marginados y aislados a desiertos sin ninguna protección; los nefastos campos de concentración nazi, el infame muro de Berlín (Alemania), las zonas de destierro en Siberia, el Bronx en Nueva York, las hermosas y cuasi navegantes Ámsterdam y Venecia, en fin, de todo hay mucho. Colombia no se escapa a tal fenómeno; para la muestra se trae un caso muy peculiar, que si bien es cierto, en los últimos días ha pasado inadvertido pero que no pierde importancia debido a lo que se está jugando ahí.

El proyecto urbanístico Campo Verde, en la localidad de Bosa (Bogotá DC), se encuentra ubicado en cercanías al Humedal Chiguasuque, uno de los pocos que quedan vivos dentro de la Sabana donde reinó el Zaque. Desde 2011 y 2012 se viene hablando del tema, como se puede corroborar en el siguiente párrafo de información de Radio Santafé: “El proyecto Campo Verde se integrará a desarrollos modelo como las ciudadelas El Recreo y El Porvenir. El proyecto también articulará el Parque Metropolitano planta de tratamiento río Tunjuelo con los demás elementos de la Estructura Ecológica Principal mediante espacios peatonales”. Justo desde la época del Fenómeno de la Niña, donde hubo unas inundaciones en ese sector, para la muestra, una famosa foto de la alcaldesa encargada de entonces y hoy Ministra de Trabajo, Clara López, navegando en una canoa inflable sobre la zona anegada. Eran las épocas de la monarquía y anarquía del Polo Democrático desde el Palacio Liévano, con Carrusel de la Contratación incluido.

Al mismo tiempo, empezaban a oírse las voces de alerta sobre los efectos negativos que podrían tener sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible dicho trabajo, como se puede constatar en el Blog de Humedales Bogotá: El sector de Campo verde, como también se le conoce, queda en el margen norte de la desembocadura del río Tunjuelo en el río Bogotá, ubicado en la localidad de Bosa. Bastante se ha discutido por estos días sobre la utilización del suelo en el sector de Campo Verde en Bosa, si es pertinente o no construir el nuevo proyecto de vivienda”. Este artículo apareció el 15 de agosto de 2012, cuando ya se soportaban las inhumanidades de la “Bogotá Humana”, en cabeza de Gustavo Francisco Petro Urrego (el mismo del par de zapatos de 4 millones de pesos); justo en la época, cuando se tramaba el Falso Plan de Recolección de Basuras, que terminó con la famosa emergencia ambiental del 18 de diciembre del mismo año, y que llevó a la mechoneada politiquera entre el mismo alcalde y el Inquisidor, perdón, Procurador General de la Nación en ese tiempo, Alejandro Ordoñez Maldonado. A propósito, ¿qué será de la vida de Diego Bravo, antigua mano derecha de Ordoñez y luego Gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, con quien abandonó a su suerte a la perrita Bacatá?

Los trabajos en esa zona, sin mayores estudios ambientales, tan solo con marrullerías politiqueras de izquierda y derecha, se iniciaron desde esa época, con la pasividad del primer gobierno de la Prosperidad Santista, que no se ha caracterizado por ser la más ambientalista, igual que su antecesora Seguridad Democrática, ay Dios; así ambas estén agarradas hoy en día, cual aves de rapiña por la carroña. La Bogotá Humana, quien contó con buenas asesorías (como en el caso, de la experta en materia Ambiental, Margarita Pacheco), tan solo reviró desde el Balcón de la Plaza Liévano, pero no se vieron mayores trabajos ambientales, no solo en la zona, sino a lo largo y ancho del Distrito Capital, y de la retórica, no vive nadie ni se puede hacer nada.

Ahora llega la administración de Enrique Peñalosa, con un nuevo concepto de urbanismo y medio ambiente combinados, con sus cosas buenas y sus polémicas. Pero estos que permitieron la llegada de la urbanización, ahora se rasgan las vestiduras, piden revocatoria, trinan barbaridades; ahora quieren predicar la falsa moral Ambientalista. Cabe preguntar: ¿qué pasó con los supuestos entierros indígenas que habían allá?, ¿Cómo llevar un debate sano en este caso? Mucha tela de donde cortar.

 

PD1: ¿Por qué siguen las niñas y los niños de las FARC cargando las maletas de los jefes guerrilleros? Que los liberen YA.

PD2: Que se aclare, política y judicialmente, el lío alrededor de la Biblioteca España en Medellín; caiga quien caiga.

PD3: Se debe aplicar la eutanasia por Fast – Track, al remedo populista de reforma política, propuesto por el Ministro de Interior.

PD4: La opinión del autor sobre la Excelente Labor de las FFMM, dentro del Proceso de Paz con las Farc, se puede ver en el siguiente link: Clic

Esto fue escrito por

Pedro José Rivera Giraldo

Ingeniero de Petróleos de la Universidad de América (Bogotá, 1994) y Especialista en Gerencia de Mercadeo de la Universidad del Rosario (Bogotá, 2002). Consultor Independiente en Materia de Mercadeo así como el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible en la Industria. Creador de la Conciencia Ambiental (tiene su propio blog: Conciencia Ambiental (Nuevo Petroides), algo que falta en Colombia; escritor en Al Poniente. Ha elaborado varios ensayos como Marketing Político Alternativo, Marketing Ambiental Alternativo (EMA), Marketing Curriculum Alternativo, Marketing Empresarial Alternativo, y Tips de Marketing Alternativo.