Lideres

Antioquia y los retos ambientales. Entrevista con Ana Ligia Mora

Al Poniente conversó con la diputada por el Centro Democrático Ana Ligia Mora sobre los retos que tiene el departamento en temas ambientales y en promover el desarrollo de las subregiones.

¿Quién es Ana Ligia Mora?

Ana Ligia Mora hoy es diputada no por el azar. Yo soy del municipio de Támesis ubicado en el suroeste de Antioquia, siempre muy vinculada al campo. De una familia de origen campesino, caficultores humildes que toda la vida han luchado por tener una vida sencilla pero digna y con muchos valores.

Ya en mi vida profesional quise seguir enlazada con el campo y estudié Ingeniería Ambiental en la Universidad de Medellín, allí me especialicé también en Legislación Ambiental y en Alta Gerencia. Digamos que en todo ese proceso de juventud y Universidad tuve una gran fortuna de conocer al doctor Luis Alfredo Ramos, quien de una u otra forma me inspiró en un servicio social, un servicio por la comunidad, en la vocación por lo público. Realmente, es muy importante cuando uno está en esa edad que piensa qué hacer con su vida, uno encontrarse a una persona que demuestra que la actividad pública se puede hacer de manera gerencial, seria, transparente y eso ha sido el enfoque e inspiración que me ha dado el doctor Luis Alfredo¨.

Empecé en las juventudes, en el momento del “Equipo Colombia”. Simplemente con esos ideales y esas ganas de aportarle a un departamento del cual cada día estoy más enamorada y en el cual pienso que Dios me dio la fortuna de estar representándolo en la Asamblea, siempre enfocándonos en el servicio social.

Realmente yo nunca pensé que iba a ser diputada. Lo que sí tenía claro era que Ana Ligia Mora tenia vocación de trabajo por lo público en cualquier espacio donde la vida lo ubicara a uno y lo definiera así. Lo público ha sido lo mío, desde que me gradué como ingeniera he estado en el sector público y siempre sintiendo que me hacía falta eso, que mi labor no se diera simplemente en beneficio de dos o tres personas, sino en lo colectivo. Precisamente eso fue lo que me llevó a asumir el reto de aspirar a la Asamblea Departamental y gracias al partido en el que hoy estoy, que es el Centro Democrático, a la confianza del senador Álvaro Uribe, del doctor Luis Alfredo Ramos y de muchos otros amigos que me acompañaron en el proceso, hoy puedo estar acompañando al departamento desde la Asamblea.

En la Asamblea solo somos dos mujeres, yo especialmente por ser de la zona del suroeste, sin querer decir que no estamos apoyando el resto de los municipios. Estoy representando una subregión del departamento y representando la ruralidad que es realmente lo que yo considero que hay que priorizar ahora, voltear la mirada a las regiones y dejar de ver a Medellín y al Área Metropolitana como el centro del desarrollo de un departamento tan importante como es Antioquia.

Yo llevo aproximadamente quince años en lo público, siempre he trabajado en lo político sin dejar a un lado la parte profesional, la parte técnica. Espero que sea el resto de vida que tenga porque mi decisión de aspirar a la Asamblea no fue un capricho, fue teniendo claridad de que lo mío es el servicio público y es luchar por todo los Antioqueños que a veces no tienen la voz o los medios para dar a conocer una problemática.

Somos nosotros los que debemos buscar soluciones, por eso espero que sean muchos años más en los que tenga la oportunidad de estar sirviéndole al departamento.

¿Cómo se ve usted en diez años?

Yo diría que me veo sirviéndole a Antioquia y al país, no sé en dónde pero seguiré haciendo un buen trabajo, correspondiéndole a los antioqueños en la confianza que me dieron, no me atrevería a decir que Senado, Cámara, Asamblea, no sé. La vida le va mostrando a unos las cosas, teniendo siempre presente  el servicio por lo público. Esperemos que donde la vida me ponga, pueda hacer yo un gran trabajo por Antioquia y por el país que tanto estamos necesitando.

¿Qué piensa la Asamblea de Antioquia respecto del tema ambiental?, ¿qué responsabilidad tiene con el Área Metropolitana y con ciudades que están en proceso de desarrollo para que no vivan lo que estamos viviendo?

Por mi formación como ingeniera ambiental he sido doliente de estos temas en la Asamblea. La problemática que hoy tenemos en el Valle de Aburrá, es una problemática que hay que trabajar de manera más integral.

Para mi Eugenio Prieto lo ha hecho muy bien y ha intentado salir con unas propuestas y protocolos adecuados, pero también siento como ciudadana que son unas medidas que se toman cuando tenemos “alerta roja” cuando estamos en situaciones de contingencia, pero que no son medidas que tengan permanencia y eso no nos ayuda a generar una cultura. No podemos castigarnos tres o cuatro días con un pico y placa extenso para luego volver a la rutina, ahí no estamos formando a las personas para que adquieran buenos hábitos en ello.

Nosotros como Asamblea departamental y a nivel de todas las subregiones, hemos manifestado al Área Metropolitana y al gobernador que nos ayuden, que no esperemos tener una situación similar. Por ejemplo, en el Valle de San Nicolás, que en este momento es un valle que está creciendo, tiene unas dinámicas muy fuertes y que en unos años podría tener una problemática incluso mucho más grande que la del Valle de Aburrá.

Entonces, he llamado e incluso he mandado dos comunicaciones al señor gobernador. Es que hagamos y generemos políticas publicas departamentales en ese sentido, que no esperemos a que haya una contingencia o unas alertas importantes en el tema de contaminación sin que, utilicemos el principio de prevención y de precaución que es tan importante.

Ha habido varios colectivos ambientales que han pedido en la Asamblea departamental que seamos voceros de estos temas con medidas de generación de cultura, de generar apropiación de los temas y de no ver la contaminación como algo muy lejano. La contaminación es un tema del día a día y se está convirtiendo en un problema de salud pública.

En ese orden de ideas, estamos trabajando en un proyecto de ordenanza que blinde estos temas y nos permita mantener e ir formando a los ciudadanos en un proceso cultural que permita usar la bicicleta, sistemas de transporte masivo. Sentir esa pertenencia por la ciudad y por el departamento para que sintamos esos problemas de la contaminación como algo que realmente nos afecta.

Explotaciones de oro en el Bajo Cauca están deteriorando enormemente el medio ambiente en esa región ¿qué proyectos desde la Asamblea se están gestionando para frenar la minería indiscriminada y contaminante?

Se han realizado varias acciones, en 2016 logré liderar un foro llamado “recuperación de áreas degradadas por la minería”, esto lo hicimos con el fin de empezar a identificar claramente cuáles son esos pasivos ambientales que tenemos en el territorio en cuanto a zonas que han sido afectadas por una minería mal realizada, sin querer estigmatizar esta labor económica tan importante. Entendemos que tenemos ejemplos en el mundo que pueden ser viables y que demuestran que la minería bien hecha puede estar en armonía con la naturaleza, obviamente no es fácil y requiere amplias inversiones.

Empezamos con ese foro y nos acompañaron varias empresas mineras, organizaciones mineras, la gobernación de Antioquia, las corporaciones autónomas., venimos trabajando en esas mesas de proyecto y queremos empezar con Buriticá como un modelo de recuperar suelos degradados por la minería informal y en algunos casos ilegal. De igual forma en 2016 trabajamos y estrenamos los esquemas asociativos territoriales, logramos crear la provincia de Cartama, primera en el departamento y en el país, y esas provincias lo que buscan es blindar el territorio para enmarcarlas en lo que el sentir de la población quiere.

Es un programa contra la minería mal hecha, se estructurarán planes de ordenamiento territorial contra la minería ilegal, provinciales que definirán el territorio para qué es bueno de acuerdo a unos estudios de suelo, a la cultura de la comunidad, a la vocación que tiene el sector y definir dónde es procedente y dónde no es procedente hacer minería. Hacer minería procedente es hacerla  con todos los controles y parámetros ambientales que se requieren, tenemos dos ejemplos en Antioquia que vienen adelantándose y son AngloGold Ashanti en San Roque con el proyecto “Gramalote”, y otro es en Buriticá con la empresa Continental Gold, ambas quieren demostrar una minería moderna, con alta tecnología y capacitando a la comunidad para hacer unas actividades cotidianas como ser agricultores, el tema turístico que cuando ellos decidan retirarse del territorio, no dejen a la comunidad desamparada como ya ha sucedido en el tema minero.

¿Qué entiende por minería sostenible?

una minería que demuestre que puede ser amigable con el medio ambiente e involucre todos los criterios de sostenibilidad ambiental y sobretodo una responsabilidad social. Digamos que hoy en Colombia tenemos prevención con la minería porque no tenemos ejemplos claros que demuestren que la minería si se puede hacer bien hecha y que realmente genera desarrollo para las comunidades. Estas cosas nos han llevado a una satanización de la minería en Colombia y específicamente en Antioquia.

¿Tiene algunos ejemplos claros de lugares en el mundo donde la minería, la sociedad y el ambiente están estrechamente relacionados sin que se perjudiquen entre sí?

Si existen ejemplo, en Canadá y en Brasil hay proceso minero en los que conversa la minería con otras actividades productivas, pero hay que entender que no podemos aspirar a que una pequeña minería lo logre, se trata de minería a gran escala y por eso hay que entender que a empresas importantes y empresas como las multinacionales hay que abrirles el espacio porque nosotros no tendríamos las condiciones ni el capital para asumir unos retos tan importes.

Pero obviamente con condiciones y criterios de responsabilidad social empresarial. Donde el capital humano y el recurso humano sea nuestro, no que vengan a explotar nuestro territorio, que realmente los que se benefician sean externos a él.

Se debe trabajar también en políticas claras que le den tranquilidad a la comunidad y que realmente los beneficios y se sientan en la misma población. Y que los jóvenes que se están preparando, vean que tienen un espacio ahí y que realmente se van a beneficiar con proyectos importantes.

Hay que recalcar que tenemos lugares en los que la minería no es viable, no es una opción, como es por ejemplo la provincia Cartama, nosotros le apostamos al turismo, a una agricultura sostenible, a prestación de bienes y servicios ambientales, se debe mirar dónde no se puede hacer y no ir a los extremos para no frenar el desarrollo de un país.

Diputada, en Antioquia siempre nos quejamos del centralismo de Bogotá y en conversaciones que ha tenido Al Poniente con alcaldes de diferentes municipios ajenos al Valle de Aburrá se ha llegado a la conclusión de que también Antioquia es muy centralista en las decisiones que toma, ¿Qué está haciendo usted para que las subregiones a la hora de tomar una decisión tengan más peso a la hora de tomar decisiones políticas y económicas?

Hay un ejemplo muy claro y es la provincia, nosotros desde el principio creímos en la provincia y la vimos como una oportunidad para luchar contra el centralismo. La provincia de Cartama, configurada con once municipios, con el apoyo del alcalde del municipio de Támesis y de los que creímos en esa propuesta desde el inicio, salió avante. Así que, pienso que la herramienta está y ya se empezó con un ejemplo muy claro que es la provincia.

Se abrió camino, desde la Asamblea aprobamos una ordenanza marco que permite que cualquier grupo de municipios que tenga esa voluntad política, manifiesten su interés por tener un esquema asociativo territorial y se establezcan como provincia, región o área metropolitana. Cualquiera de los esquemas que se quieran definir. Es una manera de luchar contra el centralismo porque lo vivimos y lo padecemos todo el tiempo.

Ahora tenemos una problemática que es la alimentación escolar, los alcaldes tienen un problema inmenso y es que en el mes de mayo se termina el contrato que tienen con la gobernación de Antioquia porque los recursos del gobierno nacional no llegan. Es un programa nacional, muchos de los recursos dependen del gobierno nacional y nos reducen a la mitad del aporte. Entonces, estamos sufriendo ese centralismo tanto en lo nacional como en lo departamental. El instrumento está y esperamos que los municipios se arriesguen, tomen esa iniciativa y empecemos a organizarnos por provincias o por esquemas asociativos territoriales.

La clave de un buen administrador público es ser consiente que los recursos son limitados y tiene que darles prioridad a ciertos asuntos, usted como diputada ¿cuál cree que es el mayor problema que tiene Antioquia actualmente?

Pienso que hoy afortunadamente tenemos alcaldes de muy buen perfil, buena proyección y con capacidad gerencial. En épocas anteriores hemos fallado porque no tenemos normatividad que diga qué tiene que tener un alcalde como competencias para poder aspirar al cargo, simplemente quien tenga un fortín político o una trayectoria, puede aspira.

Pienso que lo importante es que los ciudadanos pensemos mucho a la hora de elegir nuestros gobernantes, que sean personas con toda la formación, la capacidad de administrar y no solo administrar la pobreza que se tiene en muchos municipios, sino generar riqueza por medio de su capacidad de ir y tocar puertas, buscar las herramientas.

Es bonito el ejemplo que ha dado el suroeste con la provincia del Cartama, son once alcaldes con unas competencias muy importantes, con capacidad de visión, de gestionar, eso es lo que uno necesita básicamente.

De pronto los recursos son escasos, pero si tenemos personas con la capacidad de ir y buscar esos recursos a nivel nacional e internacional, de proyectar las regiones, con seguridad que daremos un giro importante al desarrollo de nuestros departamentos.

¿Qué enseñanzas le deja ser diputada de Antioquia en estos últimos años?

Ha sido un ejercicio muy bonito, es primera vez que soy diputada. Hace poco estuve en el municipio de San Roque, en una vereda un poco retirada, con unos niños de la institución y yo les decía a ellos que los proyectos se pueden volver una realidad simplemente con trabajo, dedicación, con honestidad. Teniendo muy claro cuál es nuestra misión, a qué vinimos a este mundo y pienso que vinimos a mundo a ser muy felices y servir, que el servicio por la comunidad nos haga muy felices.

Decir que si se puede, se le puede aportar mucho a un departamento o a un municipio cuando trabajamos con dedicación, ponemos pasión a lo que hacemos, cuando somos transparentes en la prestación de ese servicio. Es decirle, se puede hacer, podemos hacer política sanamente, teniendo presente las necesidades colectivas de los ciudadanos antes que las particulares.

Es un mensaje de confianza por la política, sé que los jóvenes ahora generan resistencia por tantas situaciones que se dan en el país, pero es decirles que confíen, participen, que hay mucho por aportar al departamento y al país, y que desde la Asamblea departamental personalmente estoy dispuesta a recibir todas las iniciativas, anotaciones y observaciones para poderle aportarle a Antioquia.